RUTA 3. DE OUTRABANDA Á MATA POR A PENELA


Este itinerario comparte con el anterior un primer tramo Outrabanda-Beres. Desde allí, continúa su camino hacia el condado medieval de la Torre da Penela. Además, disfrutaremos de buenas panorámicas bergantiñesas desde los Chans de Perrol o visitaremos el mejor retablo barroco del municipio en San Martiño de Riobó. Nos despedirá San Brais de Folgoso, el santo de la garganta, situado sobre un recinto castreño y vigilante del lugar legendario del Pozo da Forca.
1. Paradoa
Lugar de Paradoa, en Silvarredonda.
En la parroquia de Silvarredonda existe, como actividad económica, una explotación de pizarra.
2. Iglesia de San Pedro
Es una pequeña construcción con ábside cuadrado. La sacristía parte del ábside y la espadaña es de cemento. El viejo cementerio conserva aún las lápidas sobre la tierra. El crucero es sencillo, con un pedestal octogonal particular. Destacan las cruces de los panteones de piedra.

3. Lugar do Rego
Desde aquí se obtiene una buena panorámica del monte Branco.
4. Capilla de Santa Margarida
Es una construcción sencilla, con una ventana rectangular, parecida a la de una casa, en el presbiterio. En la fachada y en la espadaña encontramos dos inscripciones. Desde el atrio se observan Pazos, Cerqueda, el océano Atlántico, el monte de Beo y la isla Sisarga Grande. El crucero es de cemento. La romería se celebra cada 13 de julio, como refleja una copla popular.:

O día trece de xullo,
celébrase a romaría;
romeiros desde moi lonxe
veñen visita-la santiña.
Aquí tienes la traducción al castellano:
A la derecha de la carretera que lleva a la capilla, abajo en el prado, se esconde la mejor fuente de piedra del ayuntamiento de Cabana de Bergantiños: la fuente de Santa Margarida de Baneira. Alrededor de las zarzas aparecen los paños ofrecidos. En el fondo de la fuente también brillan las monedas lanzadas por los devotos para curarse de sus verrugas. Los fieles acuden a las aguas de esta fuente santa (Cebral, 124) y se lavan en ellas las piernas y manos donde tengan algún mal.
Esta romería fue cantada por María Baña (2004: 38). En sus versos menciona al músico local, y vecino suyo, José María Álvarez Canto.
Miña santa Margarida,
a túa costa subín,
bebinche a auga da fonte,
nunca máis aló volvín.
E estaba José María,
dirigindo na orquesta,
tocando no pasodoble,
que era a alegría da festa.
5. Regoseco
Regoseco es una aldea que cuenta con casas de piedra con elementos anexos de arquitectura tradicional
6. Bello
En Bello se alterna la presencia de hórreos de pies con hórreos de “graneira” o tipo Coristanco.
7. Perrol
La carretera que nos lleva a la pequeña aldea de Perrol nos presenta una fuente de sorpresas hacia el horizonte, con las islas Sisargas como la panorámica más lejana. Perrol está compuesto por una sola casa. Esta casa está ventilada tanto por el norte como por el sur (la travesía). Es la vivienda situada a mayor altitud en el ayuntamiento de Cabana de Bergantiños. Cuenta con un pequeño hórreo centenario. Desde esta casa se divisan el monte Neme, Pazos, Xornes, Cambre y Buño. Tras descender desde la aldea, también aparece ante nuestra vista la silueta del monte Nariga.
8. Baneira
En el lugar de Baneira se celebraba (Cebral, 37), todos los días tres de cada mes, una feria conocida como la “feria de los zapatos”.
9. A Penela
De la aldea de A Penela destaca su carácter rural, expresado en los seis hórreos de pies y cepas. El nombre del lugar significa (Cabeza, 1992: 215) peña o piedra pequeña. Para Otero Cebral (38), el nombre de A Penela puede provenir de los sacrificios de damas que se realizaban en el lugar, ya que se cuenta que aquí se hacían “sacrificios humanos y en este caso sería el equivalente a PENA ELLA”.
Aunque lo más destacado es su pasado histórico, del que aún se conservan restos de piedra: la torre de A Penela. En el pasado (Otero Cebral, 37), en A Penela se encontraba el único condado de lo que hoy son las tierras de Cabana de Bergantiños; los vestigios históricos de este condado son la fortaleza, el crucero y la fuente.
10. La Torre de A Penela
La torre de A Penela es la más pequeña de las cuatro torres medievales que vigilaban el condado de A Penela. Los límites de este territorio estaban marcados (Cebral, 42) por tres cruceros: el de Bello, el de Baneira y el del campo de A Penela. El fundador del vínculo nobiliario (Martínez Barbeito, 1971: 478) fue Lope Bermúdez; a principios del siglo XVII, Lorenzo Bermúdez de Castro la convirtió en pazo. La torre tiene forma cuadrada, un escudo en la parte frontal y una puerta con arco de medio punto y grandes dovelas. Su parte superior aún está coronada por almenas. Los últimos apellidos nobles que poseyeron en propiedad la torre de A Penela fueron los del conde Javier Ozores Poderosa. Hoy el edificio pertenece a una familia.

Los escudos
En el alféizar de la ventana del primer cuerpo de la torre se encuentra el escudo del remodelador de la misma. Los cuarteles muestran las armas (Martínez Barbeito, 1971: 478) de los Bermúdez, Castro y Riobó. Un segundo escudo aparece a los pies del hórreo de la vivienda.
La leyenda
Se cuenta que los soldados tenían retenida a una hermosa joven en la cárcel de esta torre. En un descuido, ella logró escapar, pero los soldados le dieron muerte al pie del crucero. Los lugareños, que vieron lo sucedido, empezaron a exclamar: «¡Pena… de ella! ¡Pena… de ella!» Por eso ahora, la aldea y la torre se conocen con el nombre de A Penela (la pequeña pena o peña).
El crucero
Hacia el oeste de la torre se alza el crucero de la leyenda. Aquel fugitivo que lograba pasar del crucero, se salvaba. Su plataforma es de cuatro escalones; el pedestal, cuadrado, tiene una calavera y tibias en relieve, que representan la muerte; el fuste, octogonal, presenta una fecha inscrita en su base derecha: «1(7)66»; en el capitel, aparecen cabezas de querubines y la cruz está esculpida en forma de palos.

11. A Devesa
Según el toponimista Fernando Cabeza, la aldea de A Devesa debe su nombre a la presencia de unos terrenos cerrados o acotados por vallados.
12. A Barcia
Esta aldea recibe el nombre del río Barcia, que transcurre por un corto y verde valle tras descansar en el Pozo da Forca. El lugar se sitúa en un extremo del valle, dejando los prados útiles para el cultivo.
13. Soutochán
Es otra pequeña aldea, en este caso formada por dos casas en estado de abandono. Desde Soutochán se accede al Pozo da Forca.
14. Pozo da Forca
El arroyo de A Barcia, que nace en las tierras de O Vao o As Samesugas, se convierte en cascada en A Baiabosa y vierte sus aguas en los calderos del Pozo da Forca. La blancura y el denso caudal de la cascada se observa con unos cinco metros de altura. El Pozo da Forca es un lugar lleno de leyendas. Otero Cebral (23) recogió varias. Una dice que el pozo es, en tierra, un ojo del mar. Otra cuenta que, en cierta ocasión, un cura quiso saber su profundidad y para ello usó doce piezas de cordel con una piedra colgando; la lanzó a este ojo de agua y dicen los más ancianos que no logró tocar fondo; además, no se conoce a nadie que lo haya logrado. Asimismo, se dice que este era el lugar donde se ahorcaba a los prisioneros y ajusticiados de la casa de A Penela u otras cárceles del lugar. Por último, se cree que en el fondo del Pozo da Forca se encuentra una valiosa reja de oro que nadie ha logrado encontrar aún.
Eduardo Pondal se rindió ante tanta belleza e incluyó este poema en Queixumes dos pinos:
Esquiva rapaceta,
coma do toxo a fror,
tan pura com’as frescas
augas de Rioboo,
(río de Bergantiños,
xentil e soador,
cando da Baiabosa
sae con rouco ton,
antre miúdos seixos
de branca e leda cor,
buscando o brando seo
do seu maior, o Anllóns)

En la festividad de San Blas, los mozos asistentes a esta romería solían ir a merendar a la cascada por un camino que baja desde la ermita.
Iglesia de San Martiño
En la entrada interior de la iglesia aparecen dos pilas; la más pequeña tiene como base un oso o un lobo, siendo este último el símbolo de los Moscoso. El arco triunfal de la iglesia está sostenido por capiteles románicos con decoración vegetal. La capilla mayor alberga un retablo barroco, la auténtica joya sagrada de las tierras de Cabana de Bergantiños.
Debajo del altar se esconden, como alfombra, tres sepulcros. En el de la izquierda, con el escudo de los Castro, Moscoso, Riobó, Leis y Vilardefrancos, se puede leer la siguiente inscripción:
Riobó
Aldea de Riobó.
En el lugar de Riobó se conserva una leyenda (Otero Cebral, 24) que dice que esta aldea y el Pozo da Forca están unidos por una viga de oro; nadie ha intentado encontrarla para no romper el misterio de esta leyenda transmitida de generación en generación.

AQUÍ JAÇ LORENÇO BERMÚDEZ DE CASTRO, SEÑOR DA CASA DE A PENELA E DE SU XURISDICCIÓN E SU MUGER (MARÍA DE LEIS) 1675
En la festividad de San Blas, los jóvenes asistentes a esta romería solían merendar en la cascada por un camino que baja desde la ermita.
15. Riobó
Aldea de Riobó.
En el lugar de Riobó se conserva una leyenda (Otero Cebral, 24) que dice que esta aldea y el Pozo da Forca están unidos por una viga de oro; nadie ha intentado buscarla para no romper el misterio de esta leyenda transmitida de generación en generación.
16. Iglesia de San Martiño
En la entrada (interior) de la iglesia aparecen dos pilas, la más pequeña tiene como base un oso o lobo, este último símbolo de los Moscoso. El arco triunfal de la iglesia está sostenido por capiteles románicos con decoración vegetal. La capilla mayor acoge un retablo barroco, la auténtica joya sacra de las tierras de Cabana de Bergantiños.
Debajo del altar se esconden, a modo de alfombra, tres sepulcros. En el de la izquierda, con el escudo de los Castro, Moscoso, Riobó, Leis y Vilardefrancos, se puede leer la siguiente inscripción:
Esta iglesia fue construida (Martínez Barbeito, 1971: 478) por orden de Ruy Soneira de Rioboo, noble de la casa solariega de A Penela, y, como dejó escrito en testamento de 1571, también fue enterrado en ella.
La leyenda (Otero Cebral, 24) cuenta que la iglesia de Riobó y el Pozo da Forca están unidos por una enorme viga de oro.
17. Chans de Perrol
Desde esta cima cabanesa apreciaremos las alturas de los valles de Bergantiños y Soneira. La panorámica abarca lugares como el monte Neme, Sisargas, torres de Mens, monte do Faro, pico do Castelo, isla da Tiñosa, monte Branco, O Gontón, pico de Sinde, A Penela, Riobó; a lo lejos, el pico de Meda. Al otro lado de los Chans de Perrol, observaremos, en el horizonte, Buño, monte Neme, Carballo y Verdillo; a nuestros pies, Valenza y Agualada.
18. Folgoso
Este nombre de lugar es un fitónimo, nombre de planta, que anuncia la abundancia de helechos en el entorno. En esta aldea, la señora Nieves Rial conserva la tradición de elaborar filloas en piedra.
19. Corte das Cabras
En la ladera del monte de Folgoso se encuentra (Otero Cebral, 25) la Corte das Cabras, lugar empedrado y de forma muy peculiar donde los pastores y las cabras se resguardaban del frío y de las lluvias; también servía de refugio para el ganado que pastaba libremente.
20. Castro de Folgoso
Se encuentra en las afueras de la aldea de Folgoso, junto al precipicio que forma el Pozo da Forca. La acrópolis es ovalada y mide 122 metros de largo por 103 metros de ancho. Está defendida por un parapeto de unos 7-8 metros de altura. En la propia acrópolis se alza la capilla de San Blas. Hacia el noroeste aparecen dos antecastros de unos 70 metros de largo y 20 metros de ancho. Presenta un buen estado de conservación.
21. Capilla de San Blas
La capilla de San Blas fue erigida en el centro de la acrópolis del castro de Folgoso. Se trata de un claro ejemplo de espacio precristiano sacralizado con una ermita y también con la presencia de un cruceiro cuya plataforma es una roca. San Blas es el santo de la garganta. Como en Baneira, una copla nos indica el día de su romería.

Meu santo San Brais,
feito de pau de loureiro,
ten a súa romaría
o día 3 de febreiro.
La capilla data del siglo XVIII.
El presbiterio está a mayor altura que la nave; en su interior conserva un retablo barroco. La fuente se encuentra en las proximidades de la ermita. Desde el campo de la ermita se escucha el sonido de la cascada del Pozo da Forca.
22. A Mata
Esta aldea de Cabana es conocida por ser cuna de jóvenes regueifeiros (improvisadores de versos).
23. Meixoeiro
En la aldea de Meixoeiro pueden observarse interesantes edificaciones de arquitectura popular, como hórreos con columnas circulares de piedra rústica.
24. O Rempenín
Como elemento de arquitectura tradicional, aquí se encuentra un hórreo de amplia fachada que sostiene su tejado con dos columnas circulares de piedra.
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