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Manuel Lema Otero

Autor: Concello de Cabana de Bergantiños

Categoría: Persoeiros

Descrición

Borneiro (Cabana de Bergantiños), 06.08.1991

Manuel Lema Otero es la persona más singular de la parroquia cabanesa de Borneiro, y lo es por varios motivos. Por ser un hombre de muchos oficios: labrador, carpintero-encofrador, emigrante, pintor, inventor, vendedor de pollitos y piensos, excavador en el castro de A Cidá. Por ser una persona con varios nombres: Manuel do Monte, el Hombre de los Pollitos. Y por ser el pintor e inventor más famoso de todo Cabana de Bergantiños.

Muy poca gente del entorno sabía que Manuel do Monte pintaba, cuando en 1981 ganó el primer premio (dotado con 200.000 pesetas) del Concurso de Arte Naïf o Ingenuista convocado por la Fundación Pedro Barrié de la Maza. Tenía entonces 65 años. A este certamen pictórico se presentaron 575 obras y Lema Otero, de las diez que presentó, resultó ganador con La Batalla del Ebro, y colocó otras dos en la final. El jurado, formado por personalidades de prestigio como Juan Antonio Vallejo-Nájera, declaró que el cuadro del pintor de Borneiro estaría “entre los 12 mejores naïf de España” y lo calificó como “original y libre en su expresión”. Como reconocimiento por este premio, el Ayuntamiento de Cabana le rindió homenaje en febrero de 1982.

Tras ese éxito, llegaron las exposiciones colectivas e individuales. Las colectivas se realizaron en A Coruña, Vigo, Lugo, Ourense y Santiago de Compostela. Las individuales, en Ponteceso, Vimianzo, Negreira, Baio, O Couto o Cabana de Bergantiños. En Vimianzo y Cabana impartió conferencias sobre su trabajo como pintor naïf. Además, muchas de sus obras forman parte de colecciones particulares repartidas por Laxe, Baio, A Coruña o incluso Suiza.

? Vida y obra

Manuel Lema pintaba por las noches, robándole horas al sueño, en un cobertizo de su casa, después de las duras faenas del campo. Su afición por la pintura le venía desde la infancia, ya que desde muy pequeño pedía a sus padres lápices y papeles que consumía rápidamente dibujando todo lo que tenía a su alcance: barcos, casas, personas, vasos, vacas.

La obra pictórica de Lema Otero tiene un fuerte carácter autobiográfico. Sus cuadros repasan momentos vividos durante la Guerra Civil, su trabajo como encofrador, o su participación en las excavaciones de A Cidá. Muchas de sus pinturas tienen un sabor didáctico, al emitir mensajes de denuncia contra una sociedad atrapada en el vicio, el alcoholismo o una juventud sin rumbo. La abundancia de temas religiosos y la presencia constante del paisaje natal conforman un mundo creativo lleno de interés.

? El inventor

Otra de las facetas creativas de Manuel do Monte fue la de inventor. También desde pequeño, junto a sus amigos del pueblo, comenzó a construir todo tipo de artilugios. Uno de los primeros fue un sistema para obtener gas metano a partir de estiércol, usando tubos de barro. Con el tiempo, salieron de su ingenio inventos como un libro de quinielas, juguetes articulados, moldes para capiteles, termómetros de hornos, sistemas de alarmas contra incendios o una bomba de agua sin consumo de energía.

Los inventos más conocidos —y que llegaron a patentarse— fueron la teja plana y la incubadora de pollitos. Este último artilugio le dio de comer durante mucho tiempo, ya que se dedicó a comercializar crías de gallinas por todas las aldeas de la Costa da Morte, lo que hizo que en algunos lugares se le conociera como “el Hombre de los Pollitos”.