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CESULLAS

CASTRO DE SAN FINS

Recinto castreño datado en la Edad del Hierro. Ocupa una posición privilegiada sobre el valle de Cesullas, por donde discurre el río Balsa. Fue un castro de grandes proporciones, aunque hoy muy deteriorado por labores agrícolas. Aun así, se conservan restos visibles de sus muros y terraplenes. El parapeto que delimita la croa tiene 30 metros de largo, 14 de ancho y 7 de alto en su parte noroeste. En el lado oeste, el foso tiene 20 metros de largo, 8 de ancho y 1,5 de profundidad.

Este yacimiento dio origen al topónimo San Fins do Castro. Según informa el arqueólogo Antón Abel Rodríguez Casal, en terrenos situados bajo el castro aparecieron sepulturas tipo caja con losas que contenían cenizas y huesos, lo que podría relacionarlo con el castro de A Cidá de Borneiro. También se encontró un importante cuncheiro (depósito de conchas) de berberechos.

La leyenda cuenta que en el castro hay una viga de oro escondida hace mucho tiempo por los moros, antiguos habitantes del lugar.


IGLESIA DE SAN ESTEBAN DE CESULLAS

Situada en el centro de la parroquia de Cesullas, tuvo como párroco durante cerca de 50 años a Saturnino Cuíñas Lois, cura folclorista natural de Carballedo (Cotobade, Ourense), tierra de canteros. Fue hijo adoptivo y predilecto de Cabana de Bergantiños. Como sacerdote, impulsó la romería de San Fins do Castro, y como folclorista, la Real Academia de Bellas Artes Nuestra Señora del Rosario de A Coruña le concedió la Medalla de Oro de Primera Clase del premio Marcial del Adalid. Su sepultura puede verse en el cementerio parroquial.

Se trata de una iglesia de estilo barroco que sustituyó a otra anterior, posiblemente románica. Su nave central es rectangular, con dos capillas laterales que le dan forma de cruz latina. La sacristía se adosa al muro norte de la capilla mayor, también de planta rectangular.

La capilla mayor está cubierta por bóveda de aristas; junto con la nave y la fachada, forma parte de una profunda remodelación del templo realizada en el último tercio del siglo XVIII.

La fachada es pentagonal, con puerta adintelada y orejeras formadas por un grueso bocel. Sobre la puerta principal aparece una imagen pétrea de San Esteban, flanqueada por volutas dentro de una hornacina ubicada en el interior del frontón triangular partido. Bajo la espadaña barroca de un solo cuerpo con dos vanos donde se sitúan las campanas, hay una ventana rectangular.

La parte más antigua del templo parece ser la capilla lateral sur, datada en el siglo XVII y dedicada a la Virgen del Rosario. Presenta una bóveda de crucería nervada, de reminiscencia gótica. La capilla norte, construida en 1873 imitando a la anterior, fue costeada por Fernando Pérez, emigrante argentino natural de la parroquia. A ambas capillas se accede mediante un arco de medio punto.

En el interior de la iglesia se conservan cinco retablos: el mayor y dos en cada capilla lateral. El retablo mayor, de estilo clásico, data de 1783 y se divide en dos cuerpos: el principal con tres calles y un ático. En la calle central hay un templete con el sagrario en la parte inferior y una imagen de la Virgen del Carmen en la superior. A la izquierda se encuentra San Antonio, y a la derecha, San Roque. En el ático, San Esteban, patrón del templo.

En la capilla norte se encuentran los retablos de la Inmaculada (1873), pagado por Fernando Pérez, y el de la Virgen del Carmen (1921), costeado por Antonio Rodríguez, emigrante en Montevideo. Ambos son de estilo ecléctico.

La capilla sur alberga los retablos del Rosario (1818), de estilo neoclásico, y el del Santo Cristo (1873), también ecléctico, patrocinado por Fernando Pérez.

En la década de 1940 se construyó la espadaña. Para que los sillares nuevos no desentonaran con la piedra antigua, se frotaron con estiércol de vaca para favorecer la formación de musgo y así “envejecerlos”.


ERMITA DE SAN FINS

Situada en la parroquia de Cesullas, esta ermita presenta una orientación inversa a la tradicional: su fachada mira al este en lugar de al oeste. Tiene ábside y nave rectangulares. En el lado sur del ábside se adosó un pórtico lateral para la celebración de misas durante la romería.

En la fachada pentagonal se observa una celosía de piedra que podría ser prerrománica.

Una leyenda intenta explicar la orientación atípica de la capilla. Según esta, un joven que fue a rezar a la antigua ermita fue sorprendido por una terrible tormenta. Llovió tanto que se inundó la capilla y tuvo que subirse al tejado para no ahogarse. En ese momento prometió que, si se salvaba, construiría una nueva ermita con la entrada orientada al este. Como sobrevivió, cumplió su promesa.


ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE LAS NIEVES

Está situada en la parroquia de Cesullas. Tiene un atrio de forma triangular y una espadaña sin campanas. La fachada es pentagonal.


PAZO DO BOSQUE

Esta sobria casa señorial se encuentra a orillas del río Anllóns, en una curva cerrada que rodea el monte del Castro. Tiene aspecto de casona de cantería, con planta rectangular y dos alturas.

La planta baja es la más antigua, como se aprecia en el gran grosor de sus muros interiores y la escasez de huecos, salvo unas troneras que ventilaban el espacio donde se guardaba el ganado. La planta superior, a la que se accede por una escalinata de piedra, cuenta con cocina y gran lareira, visible desde el exterior por su chimenea de piedra labrada.

Se llama así por el extenso bosque que la rodea. No conserva escudos heráldicos.

Fue fundada por la familia Rodríguez Arijón y Romero, linaje muy extendido por la comarca de Bergantiños. Los Romero, propietarios de la casa de Canduas, también habitaron este pazo.

Teresa Rodríguez de Andrade y Romero se casó con el licenciado José Andrés Amarelle Malpica, y de esta unión nació Francisco Amarelle Rodríguez. Su hija, Fanny Amarelle Varcia, heredó tanto la casa de Canduas como la del Bosque. Casada con un miembro de los Graíño, dejó como heredero a su hijo Juan Antonio Graíño Amarelle.

Forma parte de un conjunto arquitectónico que incluye: un hórreo de once pares de pies, dos construcciones usadas como alpendres y cortes, un palomar de planta octogonal y una capilla privada dedicada a San Antonio y a la Virgen de las Nieves, aunque separada por la carretera.


CASA DE NATIVIDAD

Esta casa fue la número cinco en el primer registro municipal de viviendas. Los documentos la datan en el siglo XVII. Hasta 1930 fue carnicería. Su primer nombre fue Casa dos Tisos, y más adelante Casa dos Bastiáns.

Conserva construcciones anexas como la caseta de la carnicería, un almacén de grano, un hórreo de pies redondos con base cónica, un lavadero de piedra y un pozo empedrado por dentro con torno de extracción de agua.


CASA DE MONTERROSO

Sufrió un incendio en el siglo XIX. Conserva elementos de arquitectura tradicional como el horno, un portal con cruz, alpendres y cortes. El tejado tiene como peculiaridad unos remates típicos de hórreo.


CASA DE MIRAFLORES

Se accede a esta casa-pazo por un antiguo camino donde se echaba tojo a pudrir para hacer estiércol. En 2023 supera los 270 años de antigüedad. Según la tradición familiar, fue construida por un sacerdote que la dejó en herencia a una hija.

Las piedras que sobresalen de la fachada representan los días de jornal que el propietario debía pagar a los canteros. El escudo fue desplazado de su lugar original cuando se abrió una puerta. El propietario quiso destruirlo, pero el cura Saturnino Cuíñas Lois le rogó que lo conservara.

En el interior, las dos ventanas de la derecha tienen bancos interiores para ver la ría desde dentro. En la chimenea se lee la inscripción: Pedra Cuca 1952. Se cuenta que la Guardia Civil retenía aquí a los detenidos. Entre las construcciones anexas destacan un hórreo y un alpendre. Es propiedad privada.


PAZO DE CASANOVA

A Casanova de Nantón fue fundada —según Martínez Barbeito (1986: 420-422)— por el capitán Francisco Rodríguez de Gondomil. La casa, de tres cuerpos, cuenta con patín y corredor cubierto.

En el portalón de entrada se pueden ver escudos que representan las armas de los Pardiñas, Villardefrancos, Figueroa, Rodríguez de Arijón, Moscoso y Caamaño. Actualmente pertenece a una familia de labradores.

MÚSICA TRADICIONAL

Repertorio destacado:

  • “Maneo de pandeiro de Fontenla”
  • “Cantiga de San Fins”
  • “Pasodoble do Jai Jai”
  • “Jota por Neaño arriba”
  • “Dulce Lola”
  • “Nochebuena en Enano”
  • “Berro Seco”
  • “Maneo de Fontenla”

Composicións de carácter histórico:

  • “O Santo da pólvora”
  • “San Fins do Castro (foliada)”
  • “Rumba de Neaño”
  • “Muiñeira de Neaño”

EDUARDO VÁZQUEZ ESPASANDÍN (EL JAY JAY)

Nació en Rebordelo, Cesullas (Cabana de Bergantiños) el 08/12/1909 y falleció en Neaño, Cesullas, el 25/11/2003.

A pesar de haber aprendido de su hermano el oficio de carpintero, Eduardo Vázquez Espasandín fue un célebre músico popular, conocido desde A Coruña hasta Padrón, desde Cabana hasta O Carballiño. ¿Quién no lo recuerda en las fiestas, con el bombo a la espalda, aunque en realidad él quería ser gaitero?

Comenzó su andadura musical en el grupo Os Jaiteiros de Neaño y Jay Jay, junto a sus vecinos:

  • Manuel do Bronllo (cuñado de la poetisa María Baña), gaitero
  • Servando de Indalecio, gaitero
  • Gabriel de Indalecio, tamborilero

Más adelante, formó parte unos años del grupo Os Maravillas de Corme, y su gran etapa como músico la vivió con Os Enxebres de Neaño.

El nombre del grupo se lo sugirió el párroco de Cesullas, Saturnino Cuíñas Lois. Un día, Eduardo le preguntó cómo debería llamar al grupo. Cuíñas respondió: “Ponle Os Enxebres”. Eduardo replicó: “¿Por qué?”. A lo que el cura respondió: “Porque lo enxebre, eres tú”.

Durante más de ochenta años, Jay Jay estuvo acompañado por una gran variedad de músicos populares de la Costa da Morte:

  • De Neaño: Manolo de Xusto (sobrino de Manuel do Bronllo e hijo de María Baña), gaitero; Plácido Vigueret (Plácido de Meiruco), tamborilero
  • De Corme: Calixto y Ramona dos Marabillas
  • De Laxe: José García Insua (Reboredo), gaitero
  • De Lamas (Zas): Manuel, conocido como O Galo de San Clemente, gaitero
  • De Bamiro: José O Lambirote, gaitero, y su cuñado tamborilero
  • De A Campara: Alfredo Castro Fariña, gaitero; sus hermanos José, tamborilero, y Ramón, gaitero
  • De Cances: José da Viúda (José Collazo Álvarez), gaitero
  • De Anllóns: Gabriel, O Zoqueiro da Garga, gaitero
  • De Iñaño: Serafín, gaitero
  • De Langueirón: Pepe de Langueirón, gaitero formado por Eduardo
  • De Pedracuca: Lelo do Gaiteiro, tamborilero
  • Y también el gaitero de Reparada (Vimianzo)

Os Enxebres de Neaño se convirtieron así en una verdadera escuela de música tradicional en la aldea de Neaño, en las tierras de Cabana de Bergantiños.

Alboradas, procesiones, sobremesas y meriendas de fiestas y romerías por toda Galicia conocieron sus melodías:
En A Coruña, Eduardo do Menucho compartió escenario con Marinita de la Peña y fue habitual de las fiestas de María Pita. En San Juan de Carballo competían con bandas de música como las de Gamallos. En el Santiaguiño do Monte de Padrón, los gaiteros de Neaño eran los únicos que cantaban de forma enxebre.

La Virxe da Barca en Muxía, las Barquiñas de Ponteceso, las Festas do Mar de Malpica… todas contaron con su presencia. Pero, sin duda, la romería más emblemática para él fue San Fins do Castro, a la que asistió de forma simbólica e ininterrumpida desde los años 20 hasta nuestros días.

Os Jaiteiros de Neaño o Os Enxebres con Jay Jay al bombo son una parte inseparable de la historia de esta romería, al igual que el Berro Seco o el Santo da Pólvora.

Como decía Eduardo Vázquez Espasandín:
“¡Viva la juventud! ¡Y que no mueran los viejos!”


JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ CANTO

El músico José María Álvarez Canto nació en Corme Aldea (Ponteceso) el 28/11/1905 y, tras convertirse en cabanés adoptivo, falleció en Neaño (Cesullas) el 01/05/1977.

En cada casa de Corme Aldea había al menos un músico de banda, y la suya no fue la excepción. José María empezó desde niño: con solo seis años ya tocaba el tamboril en procesiones con la Banda de Corme. Un día, agotado por los caminos, se sentó en un corral. Su padre le dijo:
“Levántate o te doy una patada en el culo.”

La música, primero aprendida de oído y luego con lenguaje de solfeo, lo acompañó toda su vida, incluso en el servicio militar, donde fue corneta del Rey. Fue músico y director de la Banda de Corme, luego dirigió una banda en Coristanco y creó una orquesta.

La poetisa Asunción Antelo Suárez, Rexubeira de Bergantiños, le dedicó estos versos por su paso musical por tierras de Coristanco:

“Sentía ensaiar os músicos
cando iba pra Carballo
eran os Soanes da Miñata
e os Naias de Carantos.”

Más adelante, compró una taberna–casa de comidas en Neaño, donde se estableció definitivamente. Allí entabló amistad con el cura folclorista Saturnino Cuíñas Lois, y fruto de sus tertulias nació el Himno a San Fins do Castro, con letra de Cuíñas y música de José María.

Fue uno de los grandes referentes musicales de la Costa da Morte, dominaba todos los instrumentos de percusión y viento, componía para toda la banda y fue un maestro del acordeón.

Aprendió a tocarlo en Corme con un pequeño acordeón de botones. Más tarde adquirió varios acordeones piano, algunos comprados en Ferrol con dinero prestado por su madre, otros regalados por su esposa.

En Neaño, tras dejar la dirección de bandas, impartió clases de acordeón. Entre sus alumnos estuvieron Jacinto Paredes y Manolo de Ovidio. También animaba las tardes de baile en el salón de O Burreiro, acompañado por Lelo de Pedra Cuca a la batería y Anselmo Cousillas al clarinete, “que hacía hablar”.

ELISA MOSQUERA TEDÍN

Natural de este lugar es la escritora Elisa Mosquera Tedín, autora de una novela infantil publicada por Ediciós do Castro bajo el título de Barullo. Ambientada en este entorno, la obra permite conocer, a través de los ojos de un niño en edad escolar, las riberas del Anllóns hacia mediados del siglo XX.


MARÍA BAÑA VARELA

Aunque nacida en los casales de Vilariño el 10 de enero de 1906, la poetisa popular María Baña Varela echó raíces en Neaño, donde fundó el hogar familiar junto a su esposo Xusto Cousillas Castro.

Criada como mujer campesina desde niña, no tuvo oportunidad de asistir a la escuela, por lo que la escritura era un terreno prohibido para ella. No obstante, su mente no cesaba de componer versos que memorizaba. Llegó a afirmar en una entrevista local: “yo pienso en copla”. Con el tiempo, aprendió a escribir de forma rudimentaria para dejar constancia de sus poemas. Cualquier hoja le servía para volcar su poesía.

Su obra gira en torno a su propia vida, la de su familia y vecinos, a veces en tono serio y otras con una carga de humor. En 1998, el Concello de Cabana de Bergantiños publicó póstumamente su obra inédita e instituyó el Certamen de Poesía para la Juventud María Baña.

María Baña, junto con Asunción Antelo y Hermosinda de Taboído, forma la tríada de poetisas populares que no tuvieron miedo de ser mujeres y escritoras.

Hoy en día, la Biblioteca Municipal de Cabana lleva su nombre.


SATURNINO CUÍÑAS LOIS

Saturnino Cuíñas Lois nació en Carballedo (Cotobade, Pontevedra) el 21 de diciembre de 1897 y falleció en Cesullas (Cabana de Bergantiños) el 7 de abril de 1978.

Aunque nacido en San Miguel de Carballedo, adoptó Cabana de Bergantiños como tierra natal. Desde su llegada como párroco a Santo Estevo de Cesullas en 1931, impulsó el dinamismo religioso, festivo y social de la parroquia, así como importantes mejoras en infraestructuras, como la carretera de Neaño a Baio.

En 1956, el ayuntamiento lo nombró Hijo Adoptivo del municipio. Tras su fallecimiento, fue reconocido como Hijo Predilecto en un acto en la capilla de San Fins, donde se colocó una placa y se convocaron agrupaciones folclóricas de toda A Coruña.

Su legado más destacado fue la organización de la romería de San Fins do Castro. A su llegada, esta fiesta era apenas conocida. Con la creación del Berro Seco, el Santo de Pólvora, la Traca de Fogo, el Himno a San Fins y la participación de los mejores coros y gaitas de Galicia, convirtió esta celebración en la más representativa del municipio y una de las más singulares de la provincia.

Su labor como folclorista trascendió los límites parroquiales. Desde niño coleccionó canciones populares de toda Galicia, conformando uno de los archivos más importantes del país, hoy depositado en Cántigas da Terra. Muchas de esas piezas siguen siendo interpretadas por grupos como Milladoiro, Treixadura o la propia Cántigas da Terra.

En 1954 recibió la Medalla de Oro de Primera Clase del Premio Marcial del Adalid, otorgada por la Real Academia Nuestra Señora del Rosario.

Además, fue un virtuoso de la música tradicional. Dominaba instrumentos como la gaita, pandereta, bombo, bandurria, armonio y zanfoña. De hecho, junto con Faustino Santalices, fue uno de los pocos gallegos de su época que tocaba la zanfoña. Una de ellas la donó a Cántigas da Terra el 1 de agosto de 1945 en plena romería de San Fins.


PLÁCIDO VIGUERET VILLAR

Nacido en Neaño en 1925 y fallecido el 13 de julio de 2020, Plácido Vigueret heredó de su padre el oficio de carpintero, sostén de la familia tanto en Galicia como en la emigración americana.

Desde joven combinó el torno con la música y la poesía popular. Fue el último en fallecer de los míticos Gaiteros Enxebres de Neaño, donde tocaba con maestría la pandereta, conchas, tamboril, caja y bombo.

A los 84 años publicó su obra Poemas, una brillante recopilación de versos en lengua viva y con una temática profundamente enraizada en la sabiduría de la tradición oral.


LOS MOLINOS

Este tipo de construcción está muy extendida por Galicia y fue fundamental en la vida cotidiana. Por un lado, era el lugar donde se molía el grano para pan o alimento animal. Por otro, era también un centro social, donde los campesinos se reunían para charlar, cantar, bailar… e incluso donde los enamorados encontraban intimidad.

Este papel quedó reflejado en una rica literatura popular, con coplas y refranes como:

“El molino ya es viejo
tiene zarzas alrededor;
las mozas que a él van
pierden todo el color.”

“Un burro blanco
bailando en el campo
con la pieza en el pie
y burro no es.”

“El cura fue al molino
con un grupo de jovencitas
ellas en camisón
y él en calzoncillos.”

Con el tiempo, estos usos fueron desapareciendo, y los molinos acabaron siendo sustituidos por sistemas más modernos. Hoy muchos están en ruinas, aunque algunos siguen activos gracias al cuidado de sus propietarios.

En Cabana, el molino más común es el de regato, situado junto a un arroyo. El agua se desvía mediante una canal, que a veces gana altura para adquirir fuerza. Llega al cubo, donde un aliviadero y una rejilla permiten regular el paso del agua.

El punto final del canal se llama billote, por donde pasa el agua que acciona el rodicio, una rueda horizontal con paletas de madera o hierro. Este transmite el movimiento al eje vertical (veo o vara), que gira la piedra superior (capa o moa) sobre la base de piedra fija (pie).

El grano se vierte por la parte superior en la moega, que conecta con la quenlla. Una tabla llamada tenxedoira, movida por la propia piedra, hace caer el grano que, molido, se recoge en un cajón.

Para detener el molino, se usaban sistemas como una tabla atada a un cordel que, al vaciarse la moega, soltaba el freno y cerraba la entrada de agua (pechadoiro).

Algunos molinos como el de Rellán contaban con una rueda vertical, que también transmitía el movimiento.

Los molinos requerían mantenimiento, como picar las piedras periódicamente para obtener buena harina.

Había molinos de un solo dueño, que cobraba en dinero o en una parte del grano. Otros eran comunitarios, con turnos rotativos o comprados (a compra da peza).

Entre las parroquias de Borneiro y Canduas se conservan 14 molinos de herederos, testigos del poder económico que tuvo el monasterio benedictino de Canduas. Lamentablemente, la mayoría no han sido restaurados, aunque algunos siguen en pie cerca del Rego dos Muíños.

EL MOLINO DE RELLÁN Y EL PUENTE MOURÍN

Sobre el río da Balsa —que nace en la parroquia de Anós y desciende bruscamente por el lugar de Esmorís—, tras accionar el rodicio del molino de A Balsa, se encuentra el molino de Rellán, situado junto al puente Mourín, ya en pleno valle de Cesullas, cerca de la aldea de A Cabana, que da nombre al municipio y donde estuvo la primera casa consistorial.

El molino recibe este nombre a partir de 1906, cuando pasa a ser propiedad del padre del actual dueño, de apellido Rellán. En aquella época, los molinos eran industrias rentables y, por tanto, muy demandadas. Este en concreto contaba con varias muelas, tanto para trigo (albeiro) como para maíz, movidas por una rueda vertical o noria.

Más adelante se le incorporó una sierra mecánica para madera, que aún se conserva. Se accionaba mediante un sistema de transmisión por poleas.

La edificación original fue sustituida por otra construida con materiales más modernos. Aun así, se conservan en buen estado tanto la noria como la sierra. Las muelas albeiras, de origen francés, pasaron a formar parte del mobiliario del jardín.

Nos encontramos, por tanto, ante un ejemplo representativo de pequeña industria tradicional del mundo rural gallego.

La antigua denominación de puente Mourín podría deberse a una familia del mismo apellido, vecina de Neaño, recogida en el Catastro de Ensenada: Estevo, labrador, y su hijo Domingo, arriero de harina.


CRUCEIRO DO SACRAMENTO

Es el crucero más destacado del municipio por su rica ornamentación. Está construido en granito. La plataforma es cuadrada, con tres gradas. El pedestal, también cuadrado, remata en chaflanes y cuenta con una mesa anexa. En ella se destaca una lápida de granito decorada con un relieve de dos ángeles a los lados y una custodia en el centro.

El fuste es octogonal con chaflanes; el capitel, cuadrado y moldurado. La cruz presenta brazos achaflanados, remates en forma de punta de diamante y figuras en sus cuatro caras:

  • Anverso: Cristo crucificado con tres clavos (siguiendo el estilo de los Cristos góticos), cabeza inclinada hacia la derecha, manos abiertas, sin corona, cabello trenzado, paño de pureza anudado a la derecha y cartela de INRI sobre una calavera y tibias cruzadas.
  • Reverso: La Virgen, en actitud orante, con los dedos entrelazados, sobre una peana.
  • Laterales: Se observan figuras que podrían representar a María Magdalena rezando con un rosario y a San Esteban.

CRUCEIRO DE VILLA FANNY

Cruceiro de granito con una plataforma cuadrada de un solo peldaño. El pedestal, también cuadrado, remata en chaflanes. El fuste es octogonal, salvo en la base, que es cuadrada.

Destaca su capitel troncopiramidal invertido, octogonal, con volutas en las cuatro esquinas. La cruz tiene brazos achaflanados.

  • Anverso: Cristo crucificado con tres clavos, manos abiertas, corona de espinas, paño de pureza anudado a la izquierda, cartela de INRI y San Francisco abrazando al Crucificado.
  • Reverso: La Virgen orante, con las manos juntas y una corona.

CRUCEIRO DE SAN FINS I

Construido en granito. Su plataforma y pedestal están enterrados. El fuste es cuadrado con chaflanes y el capitel cúbico. La cruz tiene brazos achaflanados.

  • Anverso: Cristo crucificado con tres clavos, cabeza inclinada hacia la derecha, manos cerradas, sin corona, paño a la izquierda, flanqueado por la Virgen y San Juan.
  • Reverso: La Virgen en actitud orante, con las manos juntas y un nimbo.

CRUCEIRO DE SAN FINS II

También en granito. La plataforma es cuadrada, con dos gradas. El pedestal es circular, similar a la base de un molino.

El fuste es circular, con textura leñosa y nudos, imitando un tronco de árbol. El capitel es cilíndrico, con un astrágalo circular liso y cabezas de ángeles con alas en los ángulos.

La cruz, también circular y de aspecto leñoso con nudos, presenta remates floreados.

  • Anverso: Cristo crucificado con tres clavos, cabeza inclinada hacia la derecha, corona de espinas, paño de pureza atado a la derecha, y sobre su cabeza, el rostro del Padre.
  • Reverso: La Virgen en actitud orante, coronada por ángeles que emergen de los brazos de la cruz.

CASA DO CONCELLO

En 1833, con la abolición de los señoríos, se crean los actuales ayuntamientos. En un primer intento en 1820, se había propuesto situar el consistorio en Corcoesto. En 1845, Madoz menciona el ayuntamiento de Cesullas, con 1.060 habitantes y dos escuelas, una en Cesullas y otra en Corcoesto.

La primera casa consistorial se ubicó en la aldea de A Cabana, escogida por su ubicación central. Esta vivienda está hoy completamente reformada.

Durante el periodo del general Espartero (1840–1843), se propuso una nueva división municipal que incluiría parroquias de Laxe, Ponteceso y Coristanco, aunque nunca llegó a aplicarse.

Desde mediados del siglo XIX hasta bien entrado el siglo XX, la sede municipal estuvo en O Bosque. Posteriormente se trasladó a Aspera, a una casa alquilada a José García Gil. En 1948, este la ofreció al Ayuntamiento por 140.000 pesetas, justificando la venta por la precariedad de las dependencias municipales y los constantes cambios de ubicación por razones políticas.

Finalmente, en 1978, pese a cierta oposición vecinal, el consistorio se trasladó definitivamente al lugar de A Carballa. El antiguo edificio fue usado más tarde como biblioteca municipal y hoy alberga una asociación vecinal.