Senderos
PANEL 1: RUTA DO REGO DOS MUÍÑOS (R-3)
R-2. Tras las huellas de los Riobó
PUNTOS DE INTERÉS:
1. LUGAR DE A MATA (SAÍDA / CHEGADA)
2. IGLESIA DE SAN. MARTÍN DE RIOBÓ
3. TORRE DE A PENELA
4. VALLE DE A BARCIA
5. POZO DA HORCA
6. CASTRO Y CAPILLA DE SAN BLAS DEL FOLGOSO
7. MOLINOS DE OS ABELÁNS
Resumen del recorrido
Este recorrido viaja por un interior de Cabana de Bergantiños que presenta cortos valles, elevadas altitudes e importantes elementos patrimoniales entre los que destacan arquitecturas defensivas como la Torre da Penela o el mejor retablo barroco del ayuntamiento en la parroquial de San Martiño.
Por tierras del antiguo condado de A Penela, cuna de la noble familia Riobó, las aldeas se esparcen pequeñas y constituidas por un escaso número de viviendas debido al escaso terreno cultivable y a la enorme ocupación de los bosques.
El ser humano dejó aquí una huella tan longeva que permanece en el tiempo en entornos etnográficos como el de los molinos de Os Abeláns, el sacro-arqueológico de San Brais de Folgoso o el espacio fluvial del Pozo da Horca.
RUTA
Km. 0. La ruta comienza en A Mata. Iniciamos caminata hacia la iglesia de San Martiño. Pasado el cementerio, dejamos a la izquierda un desvío que baja a Soutochán que nos llevaría directos al Pozo da Horca, pero seguimos recto hacia Riobó.
Km. 1.5. Riobó es una aldea encajada en un valle entre montañas. En una de las casas, pedimos la llave de la iglesia de San Martiño. El interior esconde maravillas de arte religioso: dos pilas bautismales antiguas, un arco triunfal con capiteles románicos, dos sepulturas con escudos de los condes de A Penela y el mejor retablo barroco del ayuntamiento. Continuamos ruta por detrás de un pequeño portal metálico que da paso a un camino por prados que cruza el arroyo de Riba da Cancela y enlaza con una corredoira hasta A Penela.
La Torre da Penela es el único resto de una fortaleza medieval que vigilaba el condado del mismo nombre. Sus límites los marcaban las cruces de piedra de Bello, Baneira y campo de A Penela. El fundador del vínculo fue Lope Bermúdez. A principios del siglo XVII, Lorenzo Bermúdez de Castro la convirtió en pazo. Los últimos apellidos nobles fueron Ozores Poderosa.
Tiene formato cuadrado. En la frontal aparece un escudo y una puerta con arco de medio punto de grandes dovelas. Los cuarteles del escudo enseñan las armas del remodelador: Bermúdez, Castro y Riobó. Otro escudo se incrusta en la parte baja de un hórreo cercano.
Una leyenda cuenta que unos soldados tenían retenida en la cárcel de la torre una hermosa muchacha. En un descuido, ella logró huir, pero la mataron junto a la cruz de piedra. Los vecinos, viendo lo acontecido, exclamaron: “¡Pena… dela! ¡Pena… dela!”. Así se explica el nombre. Otra tradición dice que quien pasaba los límites de la cruz de piedra se salvaba.
La fuente de A Penela nace en unha ladera de la aldea. Es un conjunto de piedra en el que dos caños vierten agua en un sarcófago. La leyenda cuenta que en ella se esconde el encanto de una hermosa dama blanca.
Km. 2. Volvemos sobre nuestros pasos. Seguimos por la pista asfaltada hacia A Barcia dejando a la izquierda Riobó. Más adelante, un atajo por el medio del monte nos lleva al valle de A Barcia (km. 4) y desde allí una pista de tierra que bordea el río nos deja en la aldea de Soutochán.
Km. 4.7. Andamos por un camino de carro que nos lleva al desvío, de ida y vuelta, para visitar el Pozo da Horca. Nos damos de bruces con la majestuosa cascada de A Baiabosa, a quien Eduardo Pondal dedicó versos como estes: “río de Bergantiños, / xentil e soador, / cando da Baiabosa / sae con rouco son, / entre miúdos seixos / de branca e leda cor”. Se cuenta que en el fondo del Pozo da Horca se esconde una grada de oro; también se dice que desde aquí hasta la Torre da Penela va una viga de oro; además, que el pozo es un ojo del mar.
Km. 6. Reculamos sobre nuestros pasos y subimos a la derecha por un camino forestal hasta el castro de Folgoso y la capilla de San Brais, santo de la garganta. El castro es de pequeño tamaño y meseta circular; presenta como particularidad la de ser un espacio precristiano sacralizado mediante construcción de una ermita en su acrópolis. La capilla data del siglo XVIII; presenta presbiterio a mayor altura que la nave; en el interior, conserva un retablo barroco.
Km. 7.2. Nos dirigimos a Folgoso. La última visita son los tres molinos de Os Abeláns. A su lado se restauró el margen fluvial con un pequeño paseo y área recreativa.
Km. 9.5. Volvemos hacia la aldea de Folgoso en la que se conservó la tradición culinaria de las filloas a la piedra. La música tradicional tocada con pandereta también mantiene vivas piezas como la “punteada y la jota de Folgoso” tocadas con puño cerrado. Los últimos pasos nos llevan otra vez al café-bar Josefa de A Mata por una empinada carretera asfaltada.
Texto: Ángel Eiroa Pose y Xosé Manuel Varela Varela
Descarga aquí: Tras las huellas de los Riobó
R-1. Ruta Arqueológica por Borneiro.
Comenzamos la ruta en el aparcamiento del Castro A Cidá de Borneiro (km 0) y subimos por la empinada pista forestal. A la derecha vamos dejando la supuesta mina de hierro de los habitantes del castro. Tomamos el primer desvío y siempre desviándonos hacia la izquierda llegamos a una larga recta (km 2) que termina en el Mirador da Fernandiña (371 m). En este punto tendremos hermosas vistas de la Enseada da Ínsua, de todas las parroquias de Cabana y una amplia panorámica de la comarca.
Volvemos sobre nuestros pasos (señales amarillas) y bajamos toda la recta hasta llegar a su fin. Un desvío a la derecha nos llevará a la pista procedente del lugar de Muriño (Zas) y de las Torres do Allo (km 4).
En este cruce subimos a la derecha dejando siempre a esta mano el monte de piedras conocido como Castro o Castelo de Borneiro. Es un castro sin excavar que destaca por la grandeza de sus murallas y parapetos.
Casi al final de la cuesta podemos desviarnos opcionalmente a la derecha por un estrecho camino de carro para buscar el Niño dos Corvos o Igrexa dos Lobos, dolmen natural en el que caben varias personas de pie y que fue usado como refugio de pastores y, cuenta la leyenda, también de lobos. Tras este desvío opcional descendemos por la pista forestal hasta el lugar de Borneiro. La segunda casa que encontramos a la izquierda es la del pintor Manuel Lema Otero ya fallecido y ganador en 1982 del “1º Premio de Arte Naïf ou Inxenuista Galega” con la obra “A batalla do Ebro”.
Unos metros más adelante un conjunto de robles nos situa en el cruceiro do Sacramento. La ruta continúa a la izquierda, pero aquí podemos, voluntariamente, desviarnos a la derecha unos 400 m. hasta la rectoral e Iglesia de San Xoan de Borneiro. Estádatada entre los siglos XVI y XVIII. Su retablo barroco es obra del escultor local Juan Martínez y de su hijo Ignacio, autores de retablos y esculturas en varias iglesias de los alrrededores.
Tras este segundo desvío opcional volvemos sobre nuestros pasos. La ruta nos lleva, por asfalto y dejando a la izquierda el lugar de Vista Alegre, hacia O Briño (km 6). Cruzamos la carretera AC-431 As Grelas-Baio y nos dirigimos a la Capela do Briño. Sus orígenes se remontan al s. XVI, aunque fue muy retocada en el s. XVIII. De esta fecha es la fachada con las imágenes del patrón parroquial S. Juan Bautista (parte más alta), la Virgen de las Virtudes (centro) y cuatro apóstoles (Santiago, san Andrés, san Pablo y san Pedro).
Dejamos a la derecha la fuente de aguas milagrosas, a la izquierda el cruceiro con fecha de 1602 en el fuste y salimos del campo de la fiesta parroquial por el área recreativa. La pista asfaltada nos lleva dirección Dombate. Pasamos otro cruceiro, el monte de pinos y, aproximadamente a unos 300 metros en las tierras de labor, pasamos al lado de la finca donde se encontró la Cista da Ínsua; tumba individual de la Edad del Bronce compuesta por siete losas decoradas con grabados geométricos y que podemos ver en el Museo Arqueolóxico do Castelo de San Antón (A Coruña).
Pasamos las casas de Dombate y siempre sobre nuestra derecha (km 8), llegamos a las excavaciones del Dolmen de Dombate. Es un conjunto funerario de finales del Neolítico compuesto por dos monumentos: “Dombate Antiguo”, que solo conserva el túmulo y los restos de un pequeño dolmen de 9 losas y “Dombate Reciente”, el gran dolmen visible actualmente con túmulo, cámara principal de 7 losas y corredor orientado al nacimiento del sol.
Tras la visita al dolmen, pasamos el río da Balsa y un estrecho camino nos lleva a la pista polideportiva ya cerca del lugar de Vilaseco. Dejamos hórreos y casas de piedra hasta llegar a la fuente do Picho. Aquí conectamos con el final de otra ruta la del Rego dos Muíños do Roncaduiro.
Al otro lado de la carretera general nos espera la última parada y fin de la ruta: el Castro A Cidá de Borneiro (km 10).Se trata de los restos de un poblado prerromano habitado entre los siglos VI a.C. y I d.C. Es el único castro excavado de A Costa da Morte con más de 30 construcciones repartidas entre el recinto principal y un barrio exterior también amurallado.