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Historia

SILVARREDONDA

TORRE DE A PENELA

La antigua fortaleza defensiva medieval se transformó en pazo en el siglo XVII por mandato de Lorenzo Bermúdez de Castro, como medida para establecer una red de fortalezas fronterizas que protegieran Bergantiños. Es un ejemplo de la evolución de la arquitectura militar en arquitectura señorial.

Se desconoce el número exacto de torres que existieron, variando las estimaciones entre dos y hasta cuatro. Hoy solo queda en pie una de ellas. Su planta es cuadrada y, aunque tiene cuatro alturas, en la fachada principal solo se aprecian tres.

El acceso principal se realiza por una puerta de medio punto con grandes dovelas. En la parte posterior, el desnivel del terreno permite una entrada directa a la tercera planta. El edificio presenta los rasgos típicos de una fortaleza: composición sobria, muros gruesos y escasos vanos. En el interior quedan restos de una escalera de caracol de madera. La torre está rematada por un antepecho de cantería con almenas.

En una de sus ventanas puede verse el escudo de armas de la casa, con los linajes Bermúdez, Castro y Riobóo.

Tras la torre se halla una fuente con pila en forma de sarcófago y dos caños de agua. Según la leyenda, esta fuente es una ofrenda de una mujer a la que se le murió un hijo, o una penitencia. También se vincula con un supuesto pasadizo que comunicaba la torre con la fuente, permitiendo el acceso al agua en caso de asedio.

Cerca de la torre se encontraba antiguamente un crucero con inscripción, que, según la tradición, otorgaba inmunidad a quien lo atravesase. Una leyenda relata que una mujer, perseguida, intentó llegar al crucero salvador pero fue capturada y decapitada antes de alcanzarlo. Los vecinos, conmovidos, exclamaron: «¡Pena de ella!», dando nombre al lugar.


IGLESIA DE SAN PEDRO

La iglesia de San Pedro es de reducidas dimensiones y gran sencillez. Tiene planta rectangular de nave única (planta de salón) y una ábside también rectangular, a la que se accede por un arco triunfal. En el lado norte hay una sacristía anexa. La nave principal sobresale en altura con respecto al presbiterio.

La fachada, rematada por una espadaña de cemento con dos campanas, carece de ornamentación. En el atrio se sitúa un crucero de granito, sin plataforma, con pedestal octogonal, fuste cuadrado con chaflanes y capitel moldurado. La cruz es también cuadrada, con remates florenzados y botón central.


CAPILLA DE SANTA MARGARITA DE BANEIRA

Es una ermita sencilla, con planta rectangular y tejado a tres aguas. En el presbiterio tiene una ventana rectangular, similar a la de una vivienda. En la fachada, coronada por una espadaña, se conservan dos inscripciones. La romería se celebra el 13 de julio.

La fuente de Santa Margarita de Baneira es la más monumental entre los conjuntos religiosos del municipio. Tiene dos cuerpos de piedra: el central, rectangular, está coronado por pináculos y una cruz acanalada que cubre el manantial; a su lado, un cuerpo más bajo, cubierto por una bóveda de cañón, conduce al interior. En sus aguas, los romeros mojan paños y dejan monedas para curar verrugas. Según el etnógrafo Otero Cebral, también lavan en ellas manos y piernas afectadas por males.


FERMÍN CALVO GÓMEZ

Fermín Calvo Gómez nació en Silvarredonda pocos meses antes del inicio de la Guerra Civil española. Como tantos niños de la posguerra, su infancia fue dura. Apenas pudo asistir a la escuela, a la que solo acudió siendo ya mayor. Desde muy joven trabajó como criado en casas de labradores, comiendo apartado en una banqueta, símbolo claro de la división social.

Con el paso del tiempo, los tiempos mejoraron y en pocos meses comenzó a asistir a la escuela de Silvarredonda. Por la vergüenza de ser ya mayor entre niños pequeños, aprendió rápidamente las cuatro reglas básicas para desenvolverse en la vida de su época.

Más tarde se hizo leñador, cortando madera en los montes de Bergantiños, que entonces era muy apreciada y se transportaba por barcos de cabotaje desde la ensenada de A Insua o el puerto de Corme.

Otro de los oficios que desempeñó fue el de cantero. Comenzó como todos, subiendo masa por las escaleras, cargada sobre la cabeza. Pronto dejó esa dura tarea y aprendió a trabajar la piedra. Una de sus funciones era tallar las muelas de los molinos, hoy en día abandonados.

Como muchos habitantes de Bergantiños, también emigró. Partió en tren lleno de ilusión, pero la realidad lo despertó de su sueño: lo que pensaba que sería un palacio era una barraca; y nada más llegar, tuvo que empezar a trabajar de inmediato.

A lo largo del siglo XX, Bergantiños fue un paraíso de poetas populares, especialmente regueifeiros. Uno de ellos fue Fermín Calvo Gómez, conocido en el mundo de la regueifa como Fermín da Feira Nova, por ser este el lugar de Coristanco donde se casó.

Descubrió la regueifa en los trabajos comunales que solían terminar en fiesta. En las hiladas de lino o lana observaba a los hombres y mujeres que cantaban. En las fiestas de pandereta o en las reuniones para transportar piedra, escuchaba las coplas de canteros y carreteros. Fermín recuerda cómo muchas mujeres cantaban regueifa mejor que los hombres, pero les daba vergüenza competir públicamente.

Hoy es historia viva de la regueifa en Galicia. Primero, por ser uno de los últimos viejos regueifeiros; segundo, por su testimonio y conocimiento de los grandes regueifeiros del siglo XX: Cadete da Campara, Camuzas, O Piloto, Verdías, Leonarda, Churrillo, O Sotelo, O Galo, Calviño de Tallo, Maximino de Mens, Celestrino de Leduzo, Blanquiño, Grixoa o Costa de Xaviña. De todos ellos, Blanco fue su maestro. Fermín comenzó a cantar regueifa el día que venció al gran Calviño de Tallo.

Muchas aldeas, programas de televisión y radio conservan sus coplas. Ha sido habitual en el programa «Luar» de la TVG y ha sido entrevistado por Cristina Abelleira en Radiovoz Bergantiños. Compartió escenario con otros grandes regueifeiros como Calviño, Grixoa o Guillermo da Rabadeira en las Festas da Regueifa de Cerqueda, organizadas por la Asociación Cultural Raigañas de Malpica de Bergantiños.

En marzo de 2006, el Concello de Cabana de Bergantiños, junto con la Secretaría Xeral de Política Lingüística, recuperó la tradición de la regueifa en unas jornadas con expertos como Dorothé Schubarth y Domingo Blanco. En la regueifa final participaron Guillermo da Rabadeira y Fermín da Feira Nova, como representantes de la vieja escuela, y Suso y Antonio de Xornes, como nueva generación.

Fermín también se lanzó a la poesía escrita. Publicó lo que tantas veces había cantado, bajo el título «Recordos dun regueifeiro», editado por el Concello de Cabana. En él se une al grupo de poetas populares de Galicia como Asunción Antelo, María Baña o Manuel Mourelle.

Fermín reconoce su deuda poética con Alfredo Brañas, María Baña, Eduardo Pondal y Asunción Antelo. Sus versos cantan a su tierra natal y describen romerías, aldeas y costumbres. También incluyen crítica social directa. Su idioma es el gallego con raíces bergantiñanas, aunque a veces utilice el castellano.

Hoy en día es difícil ver una regueifa en Bergantiños, tierra natal de esta tradición. Sin embargo, este libro ayuda a mantener viva la memoria de estos versificadores de antaño.


MÚSICA

Os ghaiteiros de Neaño
Foron tocar á Penela.
Perderon a gaita en Liñares,
Andan mirando por ela.

Arado de ferro
E carro con bois,
Orquillas e sachos,
Traelos despois.

Arado de ferro
E carro con bois,
Orquillas e sachos,
Traémolos nós.

A catro pesetas
Traballades vós.

BIBLIOGRAFÍA

  • Kirk Martínez, O. y Díaz Carro, P. (2012). Cancionero de Cabana de Bergantiños. Cabana de Bergantiños.
  • Garea, F., Giadás, L. y Navarro, E. (1995). Cabana: Análisis histórico y social. Cabana de Bergantiños: Diputación de A Coruña.
  • Soraluce Blond, J. R. y Fernández Fernández, X. (1995). Arquitecturas de la provincia de A Coruña: Cabana, Carballo, Coristanco, Laracha, Laxe, Malpica y Ponteceso. Diputación de A Coruña.

RIOBÓO

CASTRO DE FOLGOSO

El castro de Folgoso se encuentra ubicado en una pequeña elevación del terreno. Su croa tiene forma ovalada, con 122 metros de largo y 103 de ancho, y está rodeada por un parapeto de entre 7 y 8 metros de altura. Hacia el noroeste se localizan dos antecastros de unos 70 metros de largo por 20 de ancho, mientras que al suroeste se abre un precipicio conocido como el Pozo da Forca, sobre el cual se cuentan diversas leyendas.

Una de ellas narra que en el fondo del pozo se esconde una reja de oro que nadie ha conseguido encontrar. Otra cuenta que hay una viga de oro que une la cascada con la Torre da Penela.

En el centro del castro se levanta la capilla barroca de San Brais, datada en el siglo XVIII. Tiene planta de salón con una sola nave y un retablo barroco. La imagen del San Brais pequeño (el santo de la garganta) es trasladada desde la iglesia de San Martiño a la capilla para sus festividades (3 de febrero y 26 de abril). El presbiterio se encuentra en un nivel más elevado que la nave, con techo a dos aguas y una espadaña sin campana en la fachada principal.

En el atrio se encuentra, en el lado sureste, un crucero de granito y hormigón, con una plataforma cuadrangular de dos peldaños. El pedestal termina en una rueda lisa y el fuste es octogonal, comenzando en forma cuadrada. Carece de capitel y se corona con una cruz de hormigón con remates lanceolados.


IGLESIA DE SAN MARTIÑO
El crucero, localizado en el lado norte del atrio, combina hormigón con granito y cuenta con una plataforma de hormigón con tres peldaños. El pedestal es circular y el fuste cuadrado con chaflanes. El capitel es moldurado y la cruz octogonal. En el anverso aparece Cristo crucificado con tres clavos, manos abiertas, cabeza inclinada a la derecha y paño de pureza atado también a la derecha. En el reverso aparece una Virgen orante con las manos juntas.

La iglesia fue construida por mandato de Ruy Soneira de Riobóo, noble de la casa solariega da Penela, donde fue enterrado. Desde sus orígenes, la iglesia fue independiente de la parroquia, ya que esta no podía ser atendida regularmente, por lo que pasó a depender de la parroquia de Riobóo y del párroco del lugar.

La iglesia actual es mayoritariamente barroca, salvo algunos elementos románicos como la estructura del ábside, las primeras hiladas de los muros y el arco triunfal con semicolumnas que da paso a la cabecera.

Cuenta con planta de salón, una única nave rectangular, un ábside cuadrangular tanto por dentro como por fuera, y un arco triunfal de medio punto que separa los dos espacios. Tiene techo plano de madera y cubierta a dos aguas. La fachada principal es sobria, sin decoración escultórica salvo la espadaña con dos campanas.

En el interior destaca el arco de medio punto, algo afilado, apoyado sobre columnas adosadas con basa ática, fustes monolíticos y capiteles vegetales influenciados por los talleres compostelanos del románico de transición (1099-1101).

Hay dos pilas: una con una base en forma de oso o lobo (símbolo de los Moscoso) y otra más grande, de copa semiesférica decorada con gallones.

El retablo de San Martiño, de estilo barroco, se considera una auténtica joya del patrimonio sacro del municipio.

Bajo el altar se encuentran tres sepulcros. El de la izquierda, con el escudo de los Castro, Moscoso, Riobóo, Leis y Villardefrancos, pertenece a Lorenzo Bermúdez de Castro y su esposa María de Leis. El central alberga los restos de Ruy Soneira de Riobóo. El de la derecha no tiene inscripción y no ha podido ser identificado.


MÚSICA
Punteada de Folgoso
Muiñeira de la ribera,
muiñeira ribereña,
muiñeira de la ribera,
te la toco de mala gana.

Si canto, dicen que canto;
si lloro, dicen que lloro;
si me ven hablar contigo,
dicen que si me enamoro.

El corazón de mi amante
dicen que lo tengo yo;
que lo tengo si es cierto,
pero no es de mi amor.

Cómo quieres que me vaya
contigo a la alameda,
si estoy casado y no puedo
olvidar a mi morena.

Xota de Folgoso
Y gira y gira
y vuelve a girar,
la vuelta de la gira
es difícil de dar.

Yo se lo pedí a una niña,
ella me dijo primero:
esta semana no puedo,
que tengo que ir al Ribeiro.

Y gira y gira,
si no giro yo;
tu padre es mi suegro,
tu amor soy yo.

Mis manos son de plata,
he de saber dorarlas;
saben tocar el pandero,
mejor saben trabajar.

Y va de rondita
y va de ronda;
y va de rondita
para ti, José.

O ESTO

CASTRO DE BERES
Al igual que el castro do Piñeiro de Anós, posee una croa circular de unos 55 metros de diámetro. Esta croa estaba rodeada por un parapeto de entre 4 y 6 metros de altura que fue arrasado durante las labores agrícolas. En dirección norte y noroeste se observa un antecastro también muy alterado por los trabajos agrícolas. Es posible que los niveles habitacionales del castro se conserven en buen estado.

Desde él se disfruta de una buena panorámica del entorno. Hacia el norte se divisa la cima del monte Neme, y hacia el oeste el monte Faro de Brantuas. Según Rodríguez Casal (1975: 122), este castro contaba con un cuncheiro, al igual que el de San Fins do Castro y A Cidá de Borneiro. La leyenda (Casal, 1975: 122) cuenta que en las vísperas de San Juan sale una gallina negra con polluelos, y también que los moros sacan a beber sus mulas en una curva del río.

En 1928, el castro de Beres fue excavado por el ingeniero Adelino de Faría Rodríguez, quien halló restos de cerámica elaborada con pizarra molida. Este castro fue también un espacio poético para Eduardo Pondal: en este recinto castreño, Temunde, el hada del viento, obtiene la visión del hermanamiento entre los guerreros gallegos y portugueses.

La leyenda recogida por Otero Cebral (35) narra que los antepasados contaban que en el castro estaba enterrada una reluciente silla de oro, de la cual nunca nadie pudo dar fe.


IGLESIA DE SAN XOÁN DO ESTO


Se trata de una iglesia de estilo barroco situada en un lugar solitario, entre las parroquias de Anllóns y Silvarredonda. En su espacio exterior religioso se encuentra el cementerio parroquial.

La construcción consta de una planta de salón, formada por un presbiterio y una única nave. El ábside es cuadrado y está cubierto por una bóveda de cañón, realizada en piedra, sostenida por arcos perpiaños. La sacristía se adosa al muro norte del presbiterio, al que se accede por una puerta interior, y su cubrición también se realizó con bóveda. La estructura de la cubierta es a dos aguas, de teja curva tradicional.

El interior presenta muros revocados y encalados, excepto la bóveda del presbiterio y el arco que configura el conjunto. En cuanto a la ornamentación interior, destaca el retablo del altar mayor, de marcadas características barrocas.

La fachada principal presenta el característico sistema pentagonal común en muchas iglesias de la zona: sobre un eje vertical imaginario, se disponen una puerta rectangular enmarcada en cantería, una pequeña ventana y una espadaña de hormigón con dos vanos para las campanas. Los muros exteriores están revocados con cal, salvo los esquinales, que son de mampostería, y los dinteles de puertas y ventanas.


ANXO COUSILLAS


Anxo Cousillas Bermúdez, nacido en 1961 en la parroquia de O Esto, se define a sí mismo como artista vocacional y autodidacta. Con formación en dibujo, modelado y talla en la Escola Mestre Mateo, trabaja principalmente con madera y piedra, aunque en ocasiones también incorpora vidrio u otros metales.

Ha participado en numerosas exposiciones, tanto en el ámbito comarcal (Castillo de Vimianzo, Centro Cultural de Ponteceso), como a nivel nacional (Palacio de Congresos de Zaragoza, Casa de Galicia en Madrid). Varias de sus obras se exhiben en espacios públicos de localidades como Laxe, Ponteceso, Carballo, Ribadeo o Pobra de Trives.

En este caso, se puede observar una escultura del autor representando a Santiago peregrino, reconocible por su sombrero, sus vestimentas y el bastón con la calabaza.


CRUCEIRO DO CAMPO DA FESTA
Construido en granito. La plataforma es cuadrangular y de tres escalones. El pedestal es cuadrangular y tiene mesa adosada. El fuste es octogonal, comenzando en forma cuadrada. El capitel es cilíndrico, remata cuadrado y está moldurado. La cruz es rectangular con brazos de media caña. En el anverso aparece Cristo crucificado con tres clavos, cabeza ladeada a la derecha, manos abiertas, corona de espinas y paño de pureza atado a la derecha. A sus lados se encuentran la Virgen y San Juan. El reverso carece de imagen.


CRUCEIRO DE SAMPIL
Construido en granito. La plataforma está enterrada. El pedestal es circular. El fuste es octogonal. El capitel es cuadrangular, moldurado y con caras. La cruz es octogonal. En el anverso aparece Cristo crucificado con tres clavos, cabeza erguida, manos abiertas, corona de espinas, paño de pureza sin atar y cartela con la inscripción INRI. El reverso carece de imagen.


CRUCEIRO DE A PARROCHA
Se levanta en una antigua encrucijada de caminos. Su fuste es de cemento; el capitel muestra querubines y hojas. En el anverso aparece Cristo, y en el reverso la Virgen en actitud orante. El pedestal está encastrado en la plataforma.


PUBLICACIONES – EL CIPRIANILLO DE BERES
El Ciprianillo de Beres es un manuscrito de mediados del siglo XIX realizado por Rafael Ares y Torres, un cura erudito que ejerció en la parroquia de Pazos (Ponteceso). Comenzó su labor alrededor de 1845, prolongándola hasta 1880. En él recogió abundante información sobre la cultura popular de toda la comarca de Bergantiños.

En Galicia, Asturias y Portugal tuvo gran éxito el Libro de San Cipriano, o Ciprianillo, por sus listas de tesoros y rituales para deshacer los hechizos que protegían los tesoros de las mouras y meigas, escondidos en castros o mámoas. En esencia, un ciprianillo es un grimorio, un libro de magia y ocultismo que recoge oraciones y rituales cristianos para enfrentarse al demonio. El ciprianillo fue ampliamente conocido a finales del siglo XIX, circulando en diferentes versiones, con fragmentos añadidos o modificados. Sus orígenes podrían remontarse al siglo XVII.

La obra fue recopilada e investigada por Juan Félix Neira Pérez y publicada en 2023 bajo el título Misterios y encantos de Bergantiños. El oro soñado y otras quimeras.


NANTÓN

MÁMOAS DE A PIOLLA

En el lugar de A Piolla se conservan un total de 14 mámoas, con diferentes diámetros y alturas. La mayoría de ellas presentan un buen estado de conservación, constituyendo un interesante ejemplo del megalitismo en la comarca.


PETROGLIFOS DE A PIOLLA

Junto con los de Corme y O Roncudo, los petroglifos de A Piolla son una de las pocas muestras de arte rupestre de la Edad del Bronce en la comarca de Bergantiños. Su conservación ha sido casi milagrosa, ya que se encuentran junto a una antigua cantera de extracción de piedra para construcción.

Se trata de un conjunto de cazoletas dispuestas en círculo, rodeadas por otras más pequeñas. En un lateral de la roca aparece una hilera de coviñas alineadas.


CASTRO DE ANIDO

Castro muy deteriorado por las labores agrícolas mecanizadas. Aun así, se conservan restos defensivos en las laderas noroeste, este y suroeste. La croa, de 90 metros de largo por 70 de ancho, podría preservar niveles de habitación no afectados por la actividad agrícola. El conjunto está rodeado por un parapeto de unos 4 metros de altura.


PAZO DE CASANOVA

Actualmente convertido en casa de labranza, este edificio de tres cuerpos presenta patín y corredor abierto. En la entrada se encuentran dos escudos con las armas de las familias Pardiñas, Villardefrancos, Riobóo, Moscoso y Caamaño.

Fue fundado por el capitán Francisco Rodríguez de Gondomil y es el único ejemplo en el municipio con una planta en forma de «U», que rodea un patio central. La escalera de piedra desemboca en un patín cubierto con antepecho macizo de cantería, que da acceso a la planta noble, mientras que la planta baja estaba destinada a los trabajos agrícolas.

Cabe destacar la importancia de las lareiras en los pazos gallegos: este cuenta con dos, además de un horno.


IGLESIA DE SAN PEDRO

La iglesia se sitúa en un entorno rodeado de robles centenarios. En el portal de acceso a la rectoral se conserva una inscripción con la fecha de 1815. Según Lema Suárez, la capilla mayor, con bóveda de crucería nervada, data de finales del siglo XVI. La nave sería posterior, construida posiblemente en el siglo XVIII. Los retablos son neoclásicos y barroco-rococós.

El interior cuenta con bóveda de cañón, y los confesionarios están integrados en los muros. En el muro sur se intuye una puerta cegada con piedra.

La fachada, de forma pentagonal, sostiene una torre campanario con una sola campana, construida a finales del siglo XIX. En el cementerio destacan varios panteones de piedra.


CRUCEIRO DEL IGREXARIO

Cruceiro de granito situado cerca de la iglesia. Se alza sobre una plataforma cuadrada de un solo escalón. El fuste comienza cuadrado y continúa octogonal, con adornos en los chaflanes. La cruz es rectangular, con chaflanes en los brazos. En el anverso aparece Cristo crucificado con tres clavos, manos abiertas, cabeza ladeada a la derecha, corona de espinas y paño de pureza atado a la derecha. No se conserva imagen en el reverso.


HÓRREO DE A PALLEIRA

Impresionante hórreo de piedra, de ancho normal, sustentado sobre 20 pies troncocónicos con repisa y corona. No presenta decoración en las sobrepenas.

Está considerado como el hórreo más grande de Bergantiños, aunque en realidad son dos hórreos unidos.


MÚSICA – HIMNO DE CABANA DE BERGANTIÑOS

Bien te puedes alabar,
Cabana de Bergantiños:
por un lado, tienes el Anllóns;
por el otro, tienes el mar.

Dejé las verrugas en San Fins do Castro,
cogí los ramos en la de Remuíño,
me curé la garganta en San Brais de Canduas
y comí las roscas en el Carmen del Briño.

Hay a montones en la ría:
mejillones y berberechos.
Las chicas de Cabana
los recogen por la tarde.

(Estribillo)

En Anos tienen O Espiño,
Santa Lucía en Nantón,
en Cundíns, tienen a San Paio,
en Canduas, a San Martiño.

(Estribillo)

No hay como en Borneiro,
monumentos tan antiguos:
el Dolmen y el Castro,
famosos en todo el mundo.

(Estribillo)

Tiene Riobó y A Penela,
Silvarredonda y O Esto.
En Cabana hay de todo,
no vi tierra como esta.

(Estribillo)


BIBLIOGRAFÍA

  • Kirk Martínez, O. y Díaz Carro, P. (2012). Cancioneiro de Cabana de Bergantiños. Cabana de Bergantiños.
  • Garea, F., Giadás, L. y Navarro, E. (1995). Cabana: Análisis histórica y social. Diputación de A Coruña.
  • Lema Suárez, X. M. (1999). Arquitectura megalítica na Costa da Morte (antas e mámoas). Asociación Neira.
  • Soraluce Blond, J. R. y Fernández Fernández, X. (1995). Arquitecturas de la provincia de A Coruña: Cabana, Carballo, Coristanco, Laracha, Laxe, Malpica y Ponteceso. Diputación de A Coruña.

CUNDÍNS

HACHA PULIDA DEL NEOLÍTICO EN A MARGARIDA

En A Margarida, en el año 1994, un familiar de una alumna, María Torres, del colegio As Revoltas, encontró trabajando una finca un hacha bifaz pulimentada de piedra perteneciente a finales de la cultura megalítica. Se dataría, por tanto, entre los años 3500 y 3000 a.C. Ante la falta de más datos, se dedujo que el hacha formaría parte de un ajuar funerario. Las hachas de piedra eran herramientas empleadas para tareas artesanales o domésticas, aunque en este caso se trataría de una ofrenda a la persona enterrada.


IGLESIA DE SAN PAIO DE CUNDÍNS

Se accede al atrio por una cancela de hierro coronada por dos molduras-capiteles cuadradas. Estos capiteles (Garea, 80) proceden de la desaparecida casa modernista Villa Fanny de Ponteceso de Cabana.

Presenta planta de salón, formada por una capilla mayor cuadrangular y una nave. Adosada al muro norte de la nave hay una capilla lateral de planta cuadrada, y junto a ella, anexionada al muro norte del presbiterio, está la sacristía.

La capilla mayor está cubierta con una bóveda de crucería nervada, mientras que la capilla lateral presenta una bóveda de nervios estrellada, con cuatro claves. La nave tiene cubierta de madera.

Inicialmente, a finales del siglo XVI, se construyó en este lugar una capilla-panteón conocida como capilla de la Virgen de la Soledad, para luego convertirse en la actual iglesia parroquial. Ambos cuerpos estaban separados por una reja. Las construcciones conservadas pertenecen al primer barroco gallego. La puerta exterior muestra (Garea, 80) un frontón partido con el escudo del Marqués de la Sierra. En la inscripción puede leerse JANUA COELI (Puerta del Cielo).

En el interior de San Paio destaca el retablo barroco que preside el altar mayor. En cuanto a iconografía: en un nicho del ático se representa la decapitación de San Paio; en el primer cuerpo, a la izquierda del espectador, hay una imagen de San Paio, y a la derecha, una de San Pedro. Aunque no pertenecen al retablo, se colocaron sobre el altar las imágenes del Sagrado Corazón de Jesús y de San Isidro.

La puerta de la fachada está enmarcada por un arco de medio punto de grandes dovelas. Esta es (Lema Suárez, 1998 II: 643-70) la parte más antigua de la iglesia, el resto y la espadaña datan de finales del siglo XIX. El retablo mayor es barroco.


CAPILLA DE SAN MARCOS

En Cundíns (Otero Cebral, 43) existió en el pasado una capilla dedicada a San Marcos, hoy desaparecida aunque conocida por la memoria oral vecinal.

La ermita fue fundada en 1860 por Francisco Rodríguez de Soto. En 1749 ya tenía sus bienes “incultos y muy deteriorados” y en 1753 era una “ermita muy indecente”. Quizás fue abandonada definitivamente tras la Desamortización de Mendizábal en 1834. Hacia mediados del siglo XX, el ganado aún se refugiaba junto a sus muros. Se conserva el topónimo bajo el nombre de Monte de San Marcos. La pila bautismal fue trasladada a una casa próxima a la parroquial de Anós. También se dice que el San Marcos barroco (último tercio del siglo XVIII) de San Cremenzo de Pazos (Zas) procede de esta ermita cabanesa.


CASA RECTORAL DE CUNDÍNS

A la derecha del cruceiro, se encuentra la rectoral de Cundíns, que posee un rústico hórreo de seis pares de pies. Las ventanas dominan la iglesia y el valle de la parroquia. Alrededor de la rectoral (Otero Cebral, 76) se alzaba la Casa de la Fábrica o Casa de Beneficencia, antiguamente destinada al servicio de pobres y romeros que acudían cada 26 o 29 de junio.


CASA DE ENRIQUE SIEIRO

A la sombra de un roble centenario se encuentra la casa de Enrique Sieiro, maestro ya fallecido, natural de Codeseda (Pontevedra). La era es circular. Junto a ella, un pozo con caseta de piedra. Enfrente de la casa de Enrique vivía Dédalo, un perro de caza que murió con más de 25 años y que, como muestra su nombre, tenía apelativo de embarcación de guerra.


JOSÉ EIROA FONDO

José Eiroa Fondo nació en O Perico, parroquia de Cundíns, el 14 de diciembre de 1929 y falleció en Pedrouzo, también en Cundíns, el 2 de abril de 2003. Conocido popularmente como el Fotógrafo de Cundíns, se interesó por la fotografía durante el servicio militar. Tras regresar a su aldea natal, alquiló una cámara a Gervasio de Carballo y comenzó a tomar fotografías por toda la zona. Pronto el oficio le generó ingresos y encargó una Leica que costaba casi un millón de pesetas de la época, enviada desde Alemania.

Eiroa tenía un verdadero ojo de creador. Si compraba una cámara nueva, las primeras pruebas las hacía con sus hijos bañándose en una tina de cinc junto a la cocina de hierro. Además, captaba labores del campo, pequeños detalles cotidianos, fiestas, ferias, bodas, comuniones y otros eventos sociales, creando un universo creativo aún por descubrir por el gran público.

Al principio, acudía a las romerías con la cámara a la espalda montado en bicicleta, que luego cambió por una moto Guzzi y más adelante por coches Citroën. En las romerías fotografiaba sobre todo a grupos de jóvenes que querían tener recuerdos de sus amistades.

En los inicios, vendía las fotos en las ferias de la zona: Baio, Agualada y Anllóns. Iba con la maleta y mostraba un amplio repertorio de retratos que luego eran comprados por los retratados, quienes se llevaban la instantánea en blanco y negro con alegría, como quien encuentra un tesoro. Después, entregaba los trabajos desde su casa. Durante un tiempo, colgó en su escaparate como reclamo una foto de un joven con dos palomas en los hombros.

Su oficio no estuvo exento de dificultades. Cuando en casa faltaba dinero, Eiroa emigraba o embarcaba. Pero siempre regresaba a su verdadera vocación: la fotografía.

Una vez fue a Anós para hacer fotos de carné. A la hora de comer, dejó la cámara sobre una mesa. Cuando fue a recogerla, había desaparecido. Denunció el robo. Por suerte, días después apareció en O Allo, sobre una piedra junto a la carretera. Fue una broma pesada para un corazón humilde.

José Eiroa era un fotógrafo completo. Controlaba todo el proceso: desde el disparo hasta el revelado. Fue de los pocos que revelaban en blanco y negro en la zona. Aprendió la técnica en los laboratorios de Foto Blanco en A Coruña y luego se hizo con el equipo necesario (ampliadora, líquidos, papel…) para revelar en un pequeño laboratorio que construyó junto al comedor de su casa.

Debemos valorar el trabajo de José Eiroa Fondo como un testimonio imprescindible en imágenes del pasado de Cabana de Bergantiños. Por derecho propio, cada una de sus fotografías se ha convertido en un rincón de recuerdos de una tierra y de unas gentes que vivieron en estos confines durante el siglo XX.


MINA DE SAN LOTO

En las minas de San Loto se extraía rutilo. Uno de sus trabajadores, el señor Manuel Torrado de O Outeiro (Anós), relata en una entrevista (Eiroa Pose) cómo se trabajaba allí:

“Hace 43 años, en San Loto (año 1958), comenzaron a trabajarse unas minas. Esta labor duró dos años. Llevaban la empresa Mourelle, Manolo de Xaquín y Lelo de Cacharro. Ellos eran los jefes. Teníamos una barraca donde se guardaba el mineral, y había un guarda de noche. El mineral era rutilo, usado para objetos de guerra (¿pistolas, balas?). Trabajaban unas 30 o 40 personas, quizás más. Usábamos azadón, pala y pico. Se hacía un canal por donde corría agua impulsada por un motor. Mientras se picaba, se echaban paladas en el canal. El agua lavaba la tierra y el mineral quedaba en el fondo. Luego se recogía con cubos y se almacenaba en la barraca hasta que venían camiones. Nos pagaban cinco pesos al día, que no estaba mal. Cuando había rachas buenas, los jefes hacían comida y había un gran compañerismo.”

Estas minas fueron mencionadas en verso por la poetisa de Neaño, María Baña Varela (2004: 89):

Xa che buscamos traballo.
Vouche mercar unha moto,
léva-lo caldo na pota,
vas traballar a San Loto.


CRUCEIRO DE CUNDÍNS

Se encuentra en un área recreativa cercana a la iglesia. Se alza sobre una plataforma cuadrada de cuatro escalones. El pedestal está encastrado en el último escalón. El fuste es octogonal, y termina en un capitel sencillo y cuadrado. La cruz está esculpida por las cuatro caras.


CRUCEIRO DO IGREXARIO

Combina materiales de hormigón y granito. Tiene dos plataformas: una de hormigón para salvar la pendiente y otra de granito con tres escalones. El pedestal es cuadrangular, con chaflanes, y tiene mesa anexa. El fuste es octogonal al centro, comenzando y terminando en cuadrado. El capitel es cuadrado y moldurado, con cabezas de ángeles alados. La cruz, cuadrangular con brazos achaflanados, también presenta cabezas de ángeles.

En el anverso aparece Cristo crucificado con tres clavos, cabeza ladeada a la derecha, manos abiertas, corona de espinas, cartela de INRI, paño de pureza atado a la derecha, con los pies sobre una calavera con tibias. Sobre su cabeza, la cara del Padre (como en el cruceiro de San Fins). A sus lados, la Virgen y San Juan.

En el reverso, aparece una Virgen orante con las manos juntas.

Igrexa de San Pedro de Corcoesto

CORCOESTO

CASTRO DE CORCOESTO

O castro de Corcoesto presenta un montículo circular de unos 95 metros de diámetro en los que el parapeto contaría con poca altura. Su estado de conservación es excelente a pesar de ser utilizado como tierras de cultivo.

SANTA MARIÑA

Cruceiro de Santa Mariña de Corcoesto

La capilla tiene planta de salón, una sola nave con ábside y cubierta a dos aguas. La fachada es plana y está coronada por una sencilla espadaña.

Se sabe que existe un sillar prerromano de la diosa de la fertilidad, que actualmente se conserva en el ábside de la parroquia de San Martiño de Cores en Ponteceso.

El retablo data del reinado de Isabel II, en el siglo XIX, y es obra del párroco Antonio Rodríguez Ardeleiro.

La romería de Santa Mariña se celebra en el Campo da Carballeira el 18 de julio, donde se celebran meriendas y otras fiestas gastronómicas.

La cruz de Santa Mariña do Remuíño es una de las más singulares del municipio. Construida en granito, cuenta con una plataforma enterrada y un pedestal cuadrangular. El varel es cuadrado con ménsulas, mientras que el capitel es cilíndrico con un astrágalo circular liso, un ábaco de lados curvos y vértices agudos con hojas de aristas lobuladas. La cruz es cuadrangular con los brazos achaflanados, la cartela con el INRI, la corona de espinas, los clavos y el corazón con siete espadas.

MINA DE SANTA MARIÑA

La mina de Santa Mariña se adscribe culturalmente a la época romana y se presenta como un gran corte muy pronunciado en la ladera del monte junto al río Anllóns.

RECTORAL

Reitoral de Corcoesto

Pazo señorial con palomar y horreo datado del siglo XVIII. La casa consistorial es de planta rectangular con cubierta a dos aguas, muros de mampostería en elementos de sillería en la formación de vanos y cornisas. El hórreo es de piedra y tiene unos 10 metros de largo, con un soporte tipo granero, por lo que cuenta con dos plantas. La ventilación se consigue mediante hileras de piedra y piezas más pequeñas intercaladas. También cuenta con una rampa de acceso a la cámara. En el terreno se conserva un palomar de sección circular, típico de la zona.

La primera referencia a la casa rectoral se encuentra en el Libro eclesiástico en el expediente del Catastro de Enseada de 1753. La casa sería un claro ejemplo de la arquitectura tradicional de las casas rectorales de la comarca de Bergantiños. A principios del siglo XX se le realizó una ampliación.

La prensa histórica hace referencia a las diferentes situaciones que ha experimentado el edificio (ataques en 1902 y 1922). Así, en la década de 1960, se acondicionó su planta baja como espacio social de la parroquia hasta su abandono en 1979 con el fallecimiento del último párroco.

El estado de conservación de todo el complejo es desfavorable, encontrándose en gran parte en ruinas.

SAN PEDRO

Igrexa de San Pedro de Corcoesto

Tiene en la fachada una torre campanario y dos camelios que la enmarcan. En su interior se conserva la imagen de Santa Mariña, que solo se traslada a O Remuíño el día de la romería. Tiene planta de cruz griega con el brazo principal más largo y cubierta a dos aguas.


MÚSICA

Rosa de Corcoesto

Meniña, rapaza nova,
¡ouh rosa de Corcoesto!,
que te brandeas con gracia
ós doces sopros do vento,
s’é certo que por ti vivo,
s’é certo que por ti peno,
se tan doce e dadivosa
como din que es é certo,
cúrame, ¡ouh rapariga!,
estas suidades que teño,
estas suidade da alma,
e non sei que, que padezo.
¡Ti tes dos meus males a doce manciña,
Ouh rosa de Corcoesto!

CESULLAS

CASTRO DE SAN FINS

Recinto castreño datado en la Edad del Hierro. Ocupa una posición privilegiada sobre el valle de Cesullas, por donde discurre el río Balsa. Fue un castro de grandes proporciones, aunque hoy muy deteriorado por labores agrícolas. Aun así, se conservan restos visibles de sus muros y terraplenes. El parapeto que delimita la croa tiene 30 metros de largo, 14 de ancho y 7 de alto en su parte noroeste. En el lado oeste, el foso tiene 20 metros de largo, 8 de ancho y 1,5 de profundidad.

Este yacimiento dio origen al topónimo San Fins do Castro. Según informa el arqueólogo Antón Abel Rodríguez Casal, en terrenos situados bajo el castro aparecieron sepulturas tipo caja con losas que contenían cenizas y huesos, lo que podría relacionarlo con el castro de A Cidá de Borneiro. También se encontró un importante cuncheiro (depósito de conchas) de berberechos.

La leyenda cuenta que en el castro hay una viga de oro escondida hace mucho tiempo por los moros, antiguos habitantes del lugar.


IGLESIA DE SAN ESTEBAN DE CESULLAS

Situada en el centro de la parroquia de Cesullas, tuvo como párroco durante cerca de 50 años a Saturnino Cuíñas Lois, cura folclorista natural de Carballedo (Cotobade, Ourense), tierra de canteros. Fue hijo adoptivo y predilecto de Cabana de Bergantiños. Como sacerdote, impulsó la romería de San Fins do Castro, y como folclorista, la Real Academia de Bellas Artes Nuestra Señora del Rosario de A Coruña le concedió la Medalla de Oro de Primera Clase del premio Marcial del Adalid. Su sepultura puede verse en el cementerio parroquial.

Se trata de una iglesia de estilo barroco que sustituyó a otra anterior, posiblemente románica. Su nave central es rectangular, con dos capillas laterales que le dan forma de cruz latina. La sacristía se adosa al muro norte de la capilla mayor, también de planta rectangular.

La capilla mayor está cubierta por bóveda de aristas; junto con la nave y la fachada, forma parte de una profunda remodelación del templo realizada en el último tercio del siglo XVIII.

La fachada es pentagonal, con puerta adintelada y orejeras formadas por un grueso bocel. Sobre la puerta principal aparece una imagen pétrea de San Esteban, flanqueada por volutas dentro de una hornacina ubicada en el interior del frontón triangular partido. Bajo la espadaña barroca de un solo cuerpo con dos vanos donde se sitúan las campanas, hay una ventana rectangular.

La parte más antigua del templo parece ser la capilla lateral sur, datada en el siglo XVII y dedicada a la Virgen del Rosario. Presenta una bóveda de crucería nervada, de reminiscencia gótica. La capilla norte, construida en 1873 imitando a la anterior, fue costeada por Fernando Pérez, emigrante argentino natural de la parroquia. A ambas capillas se accede mediante un arco de medio punto.

En el interior de la iglesia se conservan cinco retablos: el mayor y dos en cada capilla lateral. El retablo mayor, de estilo clásico, data de 1783 y se divide en dos cuerpos: el principal con tres calles y un ático. En la calle central hay un templete con el sagrario en la parte inferior y una imagen de la Virgen del Carmen en la superior. A la izquierda se encuentra San Antonio, y a la derecha, San Roque. En el ático, San Esteban, patrón del templo.

En la capilla norte se encuentran los retablos de la Inmaculada (1873), pagado por Fernando Pérez, y el de la Virgen del Carmen (1921), costeado por Antonio Rodríguez, emigrante en Montevideo. Ambos son de estilo ecléctico.

La capilla sur alberga los retablos del Rosario (1818), de estilo neoclásico, y el del Santo Cristo (1873), también ecléctico, patrocinado por Fernando Pérez.

En la década de 1940 se construyó la espadaña. Para que los sillares nuevos no desentonaran con la piedra antigua, se frotaron con estiércol de vaca para favorecer la formación de musgo y así “envejecerlos”.


ERMITA DE SAN FINS

Situada en la parroquia de Cesullas, esta ermita presenta una orientación inversa a la tradicional: su fachada mira al este en lugar de al oeste. Tiene ábside y nave rectangulares. En el lado sur del ábside se adosó un pórtico lateral para la celebración de misas durante la romería.

En la fachada pentagonal se observa una celosía de piedra que podría ser prerrománica.

Una leyenda intenta explicar la orientación atípica de la capilla. Según esta, un joven que fue a rezar a la antigua ermita fue sorprendido por una terrible tormenta. Llovió tanto que se inundó la capilla y tuvo que subirse al tejado para no ahogarse. En ese momento prometió que, si se salvaba, construiría una nueva ermita con la entrada orientada al este. Como sobrevivió, cumplió su promesa.


ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE LAS NIEVES

Está situada en la parroquia de Cesullas. Tiene un atrio de forma triangular y una espadaña sin campanas. La fachada es pentagonal.


PAZO DO BOSQUE

Esta sobria casa señorial se encuentra a orillas del río Anllóns, en una curva cerrada que rodea el monte del Castro. Tiene aspecto de casona de cantería, con planta rectangular y dos alturas.

La planta baja es la más antigua, como se aprecia en el gran grosor de sus muros interiores y la escasez de huecos, salvo unas troneras que ventilaban el espacio donde se guardaba el ganado. La planta superior, a la que se accede por una escalinata de piedra, cuenta con cocina y gran lareira, visible desde el exterior por su chimenea de piedra labrada.

Se llama así por el extenso bosque que la rodea. No conserva escudos heráldicos.

Fue fundada por la familia Rodríguez Arijón y Romero, linaje muy extendido por la comarca de Bergantiños. Los Romero, propietarios de la casa de Canduas, también habitaron este pazo.

Teresa Rodríguez de Andrade y Romero se casó con el licenciado José Andrés Amarelle Malpica, y de esta unión nació Francisco Amarelle Rodríguez. Su hija, Fanny Amarelle Varcia, heredó tanto la casa de Canduas como la del Bosque. Casada con un miembro de los Graíño, dejó como heredero a su hijo Juan Antonio Graíño Amarelle.

Forma parte de un conjunto arquitectónico que incluye: un hórreo de once pares de pies, dos construcciones usadas como alpendres y cortes, un palomar de planta octogonal y una capilla privada dedicada a San Antonio y a la Virgen de las Nieves, aunque separada por la carretera.


CASA DE NATIVIDAD

Esta casa fue la número cinco en el primer registro municipal de viviendas. Los documentos la datan en el siglo XVII. Hasta 1930 fue carnicería. Su primer nombre fue Casa dos Tisos, y más adelante Casa dos Bastiáns.

Conserva construcciones anexas como la caseta de la carnicería, un almacén de grano, un hórreo de pies redondos con base cónica, un lavadero de piedra y un pozo empedrado por dentro con torno de extracción de agua.


CASA DE MONTERROSO

Sufrió un incendio en el siglo XIX. Conserva elementos de arquitectura tradicional como el horno, un portal con cruz, alpendres y cortes. El tejado tiene como peculiaridad unos remates típicos de hórreo.


CASA DE MIRAFLORES

Se accede a esta casa-pazo por un antiguo camino donde se echaba tojo a pudrir para hacer estiércol. En 2023 supera los 270 años de antigüedad. Según la tradición familiar, fue construida por un sacerdote que la dejó en herencia a una hija.

Las piedras que sobresalen de la fachada representan los días de jornal que el propietario debía pagar a los canteros. El escudo fue desplazado de su lugar original cuando se abrió una puerta. El propietario quiso destruirlo, pero el cura Saturnino Cuíñas Lois le rogó que lo conservara.

En el interior, las dos ventanas de la derecha tienen bancos interiores para ver la ría desde dentro. En la chimenea se lee la inscripción: Pedra Cuca 1952. Se cuenta que la Guardia Civil retenía aquí a los detenidos. Entre las construcciones anexas destacan un hórreo y un alpendre. Es propiedad privada.


PAZO DE CASANOVA

A Casanova de Nantón fue fundada —según Martínez Barbeito (1986: 420-422)— por el capitán Francisco Rodríguez de Gondomil. La casa, de tres cuerpos, cuenta con patín y corredor cubierto.

En el portalón de entrada se pueden ver escudos que representan las armas de los Pardiñas, Villardefrancos, Figueroa, Rodríguez de Arijón, Moscoso y Caamaño. Actualmente pertenece a una familia de labradores.

MÚSICA TRADICIONAL

Repertorio destacado:

  • “Maneo de pandeiro de Fontenla”
  • “Cantiga de San Fins”
  • “Pasodoble do Jai Jai”
  • “Jota por Neaño arriba”
  • “Dulce Lola”
  • “Nochebuena en Enano”
  • “Berro Seco”
  • “Maneo de Fontenla”

Composicións de carácter histórico:

  • “O Santo da pólvora”
  • “San Fins do Castro (foliada)”
  • “Rumba de Neaño”
  • “Muiñeira de Neaño”

EDUARDO VÁZQUEZ ESPASANDÍN (EL JAY JAY)

Nació en Rebordelo, Cesullas (Cabana de Bergantiños) el 08/12/1909 y falleció en Neaño, Cesullas, el 25/11/2003.

A pesar de haber aprendido de su hermano el oficio de carpintero, Eduardo Vázquez Espasandín fue un célebre músico popular, conocido desde A Coruña hasta Padrón, desde Cabana hasta O Carballiño. ¿Quién no lo recuerda en las fiestas, con el bombo a la espalda, aunque en realidad él quería ser gaitero?

Comenzó su andadura musical en el grupo Os Jaiteiros de Neaño y Jay Jay, junto a sus vecinos:

  • Manuel do Bronllo (cuñado de la poetisa María Baña), gaitero
  • Servando de Indalecio, gaitero
  • Gabriel de Indalecio, tamborilero

Más adelante, formó parte unos años del grupo Os Maravillas de Corme, y su gran etapa como músico la vivió con Os Enxebres de Neaño.

El nombre del grupo se lo sugirió el párroco de Cesullas, Saturnino Cuíñas Lois. Un día, Eduardo le preguntó cómo debería llamar al grupo. Cuíñas respondió: “Ponle Os Enxebres”. Eduardo replicó: “¿Por qué?”. A lo que el cura respondió: “Porque lo enxebre, eres tú”.

Durante más de ochenta años, Jay Jay estuvo acompañado por una gran variedad de músicos populares de la Costa da Morte:

  • De Neaño: Manolo de Xusto (sobrino de Manuel do Bronllo e hijo de María Baña), gaitero; Plácido Vigueret (Plácido de Meiruco), tamborilero
  • De Corme: Calixto y Ramona dos Marabillas
  • De Laxe: José García Insua (Reboredo), gaitero
  • De Lamas (Zas): Manuel, conocido como O Galo de San Clemente, gaitero
  • De Bamiro: José O Lambirote, gaitero, y su cuñado tamborilero
  • De A Campara: Alfredo Castro Fariña, gaitero; sus hermanos José, tamborilero, y Ramón, gaitero
  • De Cances: José da Viúda (José Collazo Álvarez), gaitero
  • De Anllóns: Gabriel, O Zoqueiro da Garga, gaitero
  • De Iñaño: Serafín, gaitero
  • De Langueirón: Pepe de Langueirón, gaitero formado por Eduardo
  • De Pedracuca: Lelo do Gaiteiro, tamborilero
  • Y también el gaitero de Reparada (Vimianzo)

Os Enxebres de Neaño se convirtieron así en una verdadera escuela de música tradicional en la aldea de Neaño, en las tierras de Cabana de Bergantiños.

Alboradas, procesiones, sobremesas y meriendas de fiestas y romerías por toda Galicia conocieron sus melodías:
En A Coruña, Eduardo do Menucho compartió escenario con Marinita de la Peña y fue habitual de las fiestas de María Pita. En San Juan de Carballo competían con bandas de música como las de Gamallos. En el Santiaguiño do Monte de Padrón, los gaiteros de Neaño eran los únicos que cantaban de forma enxebre.

La Virxe da Barca en Muxía, las Barquiñas de Ponteceso, las Festas do Mar de Malpica… todas contaron con su presencia. Pero, sin duda, la romería más emblemática para él fue San Fins do Castro, a la que asistió de forma simbólica e ininterrumpida desde los años 20 hasta nuestros días.

Os Jaiteiros de Neaño o Os Enxebres con Jay Jay al bombo son una parte inseparable de la historia de esta romería, al igual que el Berro Seco o el Santo da Pólvora.

Como decía Eduardo Vázquez Espasandín:
“¡Viva la juventud! ¡Y que no mueran los viejos!”


JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ CANTO

El músico José María Álvarez Canto nació en Corme Aldea (Ponteceso) el 28/11/1905 y, tras convertirse en cabanés adoptivo, falleció en Neaño (Cesullas) el 01/05/1977.

En cada casa de Corme Aldea había al menos un músico de banda, y la suya no fue la excepción. José María empezó desde niño: con solo seis años ya tocaba el tamboril en procesiones con la Banda de Corme. Un día, agotado por los caminos, se sentó en un corral. Su padre le dijo:
“Levántate o te doy una patada en el culo.”

La música, primero aprendida de oído y luego con lenguaje de solfeo, lo acompañó toda su vida, incluso en el servicio militar, donde fue corneta del Rey. Fue músico y director de la Banda de Corme, luego dirigió una banda en Coristanco y creó una orquesta.

La poetisa Asunción Antelo Suárez, Rexubeira de Bergantiños, le dedicó estos versos por su paso musical por tierras de Coristanco:

“Sentía ensaiar os músicos
cando iba pra Carballo
eran os Soanes da Miñata
e os Naias de Carantos.”

Más adelante, compró una taberna–casa de comidas en Neaño, donde se estableció definitivamente. Allí entabló amistad con el cura folclorista Saturnino Cuíñas Lois, y fruto de sus tertulias nació el Himno a San Fins do Castro, con letra de Cuíñas y música de José María.

Fue uno de los grandes referentes musicales de la Costa da Morte, dominaba todos los instrumentos de percusión y viento, componía para toda la banda y fue un maestro del acordeón.

Aprendió a tocarlo en Corme con un pequeño acordeón de botones. Más tarde adquirió varios acordeones piano, algunos comprados en Ferrol con dinero prestado por su madre, otros regalados por su esposa.

En Neaño, tras dejar la dirección de bandas, impartió clases de acordeón. Entre sus alumnos estuvieron Jacinto Paredes y Manolo de Ovidio. También animaba las tardes de baile en el salón de O Burreiro, acompañado por Lelo de Pedra Cuca a la batería y Anselmo Cousillas al clarinete, “que hacía hablar”.

ELISA MOSQUERA TEDÍN

Natural de este lugar es la escritora Elisa Mosquera Tedín, autora de una novela infantil publicada por Ediciós do Castro bajo el título de Barullo. Ambientada en este entorno, la obra permite conocer, a través de los ojos de un niño en edad escolar, las riberas del Anllóns hacia mediados del siglo XX.


MARÍA BAÑA VARELA

Aunque nacida en los casales de Vilariño el 10 de enero de 1906, la poetisa popular María Baña Varela echó raíces en Neaño, donde fundó el hogar familiar junto a su esposo Xusto Cousillas Castro.

Criada como mujer campesina desde niña, no tuvo oportunidad de asistir a la escuela, por lo que la escritura era un terreno prohibido para ella. No obstante, su mente no cesaba de componer versos que memorizaba. Llegó a afirmar en una entrevista local: “yo pienso en copla”. Con el tiempo, aprendió a escribir de forma rudimentaria para dejar constancia de sus poemas. Cualquier hoja le servía para volcar su poesía.

Su obra gira en torno a su propia vida, la de su familia y vecinos, a veces en tono serio y otras con una carga de humor. En 1998, el Concello de Cabana de Bergantiños publicó póstumamente su obra inédita e instituyó el Certamen de Poesía para la Juventud María Baña.

María Baña, junto con Asunción Antelo y Hermosinda de Taboído, forma la tríada de poetisas populares que no tuvieron miedo de ser mujeres y escritoras.

Hoy en día, la Biblioteca Municipal de Cabana lleva su nombre.


SATURNINO CUÍÑAS LOIS

Saturnino Cuíñas Lois nació en Carballedo (Cotobade, Pontevedra) el 21 de diciembre de 1897 y falleció en Cesullas (Cabana de Bergantiños) el 7 de abril de 1978.

Aunque nacido en San Miguel de Carballedo, adoptó Cabana de Bergantiños como tierra natal. Desde su llegada como párroco a Santo Estevo de Cesullas en 1931, impulsó el dinamismo religioso, festivo y social de la parroquia, así como importantes mejoras en infraestructuras, como la carretera de Neaño a Baio.

En 1956, el ayuntamiento lo nombró Hijo Adoptivo del municipio. Tras su fallecimiento, fue reconocido como Hijo Predilecto en un acto en la capilla de San Fins, donde se colocó una placa y se convocaron agrupaciones folclóricas de toda A Coruña.

Su legado más destacado fue la organización de la romería de San Fins do Castro. A su llegada, esta fiesta era apenas conocida. Con la creación del Berro Seco, el Santo de Pólvora, la Traca de Fogo, el Himno a San Fins y la participación de los mejores coros y gaitas de Galicia, convirtió esta celebración en la más representativa del municipio y una de las más singulares de la provincia.

Su labor como folclorista trascendió los límites parroquiales. Desde niño coleccionó canciones populares de toda Galicia, conformando uno de los archivos más importantes del país, hoy depositado en Cántigas da Terra. Muchas de esas piezas siguen siendo interpretadas por grupos como Milladoiro, Treixadura o la propia Cántigas da Terra.

En 1954 recibió la Medalla de Oro de Primera Clase del Premio Marcial del Adalid, otorgada por la Real Academia Nuestra Señora del Rosario.

Además, fue un virtuoso de la música tradicional. Dominaba instrumentos como la gaita, pandereta, bombo, bandurria, armonio y zanfoña. De hecho, junto con Faustino Santalices, fue uno de los pocos gallegos de su época que tocaba la zanfoña. Una de ellas la donó a Cántigas da Terra el 1 de agosto de 1945 en plena romería de San Fins.


PLÁCIDO VIGUERET VILLAR

Nacido en Neaño en 1925 y fallecido el 13 de julio de 2020, Plácido Vigueret heredó de su padre el oficio de carpintero, sostén de la familia tanto en Galicia como en la emigración americana.

Desde joven combinó el torno con la música y la poesía popular. Fue el último en fallecer de los míticos Gaiteros Enxebres de Neaño, donde tocaba con maestría la pandereta, conchas, tamboril, caja y bombo.

A los 84 años publicó su obra Poemas, una brillante recopilación de versos en lengua viva y con una temática profundamente enraizada en la sabiduría de la tradición oral.


LOS MOLINOS

Este tipo de construcción está muy extendida por Galicia y fue fundamental en la vida cotidiana. Por un lado, era el lugar donde se molía el grano para pan o alimento animal. Por otro, era también un centro social, donde los campesinos se reunían para charlar, cantar, bailar… e incluso donde los enamorados encontraban intimidad.

Este papel quedó reflejado en una rica literatura popular, con coplas y refranes como:

“El molino ya es viejo
tiene zarzas alrededor;
las mozas que a él van
pierden todo el color.”

“Un burro blanco
bailando en el campo
con la pieza en el pie
y burro no es.”

“El cura fue al molino
con un grupo de jovencitas
ellas en camisón
y él en calzoncillos.”

Con el tiempo, estos usos fueron desapareciendo, y los molinos acabaron siendo sustituidos por sistemas más modernos. Hoy muchos están en ruinas, aunque algunos siguen activos gracias al cuidado de sus propietarios.

En Cabana, el molino más común es el de regato, situado junto a un arroyo. El agua se desvía mediante una canal, que a veces gana altura para adquirir fuerza. Llega al cubo, donde un aliviadero y una rejilla permiten regular el paso del agua.

El punto final del canal se llama billote, por donde pasa el agua que acciona el rodicio, una rueda horizontal con paletas de madera o hierro. Este transmite el movimiento al eje vertical (veo o vara), que gira la piedra superior (capa o moa) sobre la base de piedra fija (pie).

El grano se vierte por la parte superior en la moega, que conecta con la quenlla. Una tabla llamada tenxedoira, movida por la propia piedra, hace caer el grano que, molido, se recoge en un cajón.

Para detener el molino, se usaban sistemas como una tabla atada a un cordel que, al vaciarse la moega, soltaba el freno y cerraba la entrada de agua (pechadoiro).

Algunos molinos como el de Rellán contaban con una rueda vertical, que también transmitía el movimiento.

Los molinos requerían mantenimiento, como picar las piedras periódicamente para obtener buena harina.

Había molinos de un solo dueño, que cobraba en dinero o en una parte del grano. Otros eran comunitarios, con turnos rotativos o comprados (a compra da peza).

Entre las parroquias de Borneiro y Canduas se conservan 14 molinos de herederos, testigos del poder económico que tuvo el monasterio benedictino de Canduas. Lamentablemente, la mayoría no han sido restaurados, aunque algunos siguen en pie cerca del Rego dos Muíños.

EL MOLINO DE RELLÁN Y EL PUENTE MOURÍN

Sobre el río da Balsa —que nace en la parroquia de Anós y desciende bruscamente por el lugar de Esmorís—, tras accionar el rodicio del molino de A Balsa, se encuentra el molino de Rellán, situado junto al puente Mourín, ya en pleno valle de Cesullas, cerca de la aldea de A Cabana, que da nombre al municipio y donde estuvo la primera casa consistorial.

El molino recibe este nombre a partir de 1906, cuando pasa a ser propiedad del padre del actual dueño, de apellido Rellán. En aquella época, los molinos eran industrias rentables y, por tanto, muy demandadas. Este en concreto contaba con varias muelas, tanto para trigo (albeiro) como para maíz, movidas por una rueda vertical o noria.

Más adelante se le incorporó una sierra mecánica para madera, que aún se conserva. Se accionaba mediante un sistema de transmisión por poleas.

La edificación original fue sustituida por otra construida con materiales más modernos. Aun así, se conservan en buen estado tanto la noria como la sierra. Las muelas albeiras, de origen francés, pasaron a formar parte del mobiliario del jardín.

Nos encontramos, por tanto, ante un ejemplo representativo de pequeña industria tradicional del mundo rural gallego.

La antigua denominación de puente Mourín podría deberse a una familia del mismo apellido, vecina de Neaño, recogida en el Catastro de Ensenada: Estevo, labrador, y su hijo Domingo, arriero de harina.


CRUCEIRO DO SACRAMENTO

Es el crucero más destacado del municipio por su rica ornamentación. Está construido en granito. La plataforma es cuadrada, con tres gradas. El pedestal, también cuadrado, remata en chaflanes y cuenta con una mesa anexa. En ella se destaca una lápida de granito decorada con un relieve de dos ángeles a los lados y una custodia en el centro.

El fuste es octogonal con chaflanes; el capitel, cuadrado y moldurado. La cruz presenta brazos achaflanados, remates en forma de punta de diamante y figuras en sus cuatro caras:

  • Anverso: Cristo crucificado con tres clavos (siguiendo el estilo de los Cristos góticos), cabeza inclinada hacia la derecha, manos abiertas, sin corona, cabello trenzado, paño de pureza anudado a la derecha y cartela de INRI sobre una calavera y tibias cruzadas.
  • Reverso: La Virgen, en actitud orante, con los dedos entrelazados, sobre una peana.
  • Laterales: Se observan figuras que podrían representar a María Magdalena rezando con un rosario y a San Esteban.

CRUCEIRO DE VILLA FANNY

Cruceiro de granito con una plataforma cuadrada de un solo peldaño. El pedestal, también cuadrado, remata en chaflanes. El fuste es octogonal, salvo en la base, que es cuadrada.

Destaca su capitel troncopiramidal invertido, octogonal, con volutas en las cuatro esquinas. La cruz tiene brazos achaflanados.

  • Anverso: Cristo crucificado con tres clavos, manos abiertas, corona de espinas, paño de pureza anudado a la izquierda, cartela de INRI y San Francisco abrazando al Crucificado.
  • Reverso: La Virgen orante, con las manos juntas y una corona.

CRUCEIRO DE SAN FINS I

Construido en granito. Su plataforma y pedestal están enterrados. El fuste es cuadrado con chaflanes y el capitel cúbico. La cruz tiene brazos achaflanados.

  • Anverso: Cristo crucificado con tres clavos, cabeza inclinada hacia la derecha, manos cerradas, sin corona, paño a la izquierda, flanqueado por la Virgen y San Juan.
  • Reverso: La Virgen en actitud orante, con las manos juntas y un nimbo.

CRUCEIRO DE SAN FINS II

También en granito. La plataforma es cuadrada, con dos gradas. El pedestal es circular, similar a la base de un molino.

El fuste es circular, con textura leñosa y nudos, imitando un tronco de árbol. El capitel es cilíndrico, con un astrágalo circular liso y cabezas de ángeles con alas en los ángulos.

La cruz, también circular y de aspecto leñoso con nudos, presenta remates floreados.

  • Anverso: Cristo crucificado con tres clavos, cabeza inclinada hacia la derecha, corona de espinas, paño de pureza atado a la derecha, y sobre su cabeza, el rostro del Padre.
  • Reverso: La Virgen en actitud orante, coronada por ángeles que emergen de los brazos de la cruz.

CASA DO CONCELLO

En 1833, con la abolición de los señoríos, se crean los actuales ayuntamientos. En un primer intento en 1820, se había propuesto situar el consistorio en Corcoesto. En 1845, Madoz menciona el ayuntamiento de Cesullas, con 1.060 habitantes y dos escuelas, una en Cesullas y otra en Corcoesto.

La primera casa consistorial se ubicó en la aldea de A Cabana, escogida por su ubicación central. Esta vivienda está hoy completamente reformada.

Durante el periodo del general Espartero (1840–1843), se propuso una nueva división municipal que incluiría parroquias de Laxe, Ponteceso y Coristanco, aunque nunca llegó a aplicarse.

Desde mediados del siglo XIX hasta bien entrado el siglo XX, la sede municipal estuvo en O Bosque. Posteriormente se trasladó a Aspera, a una casa alquilada a José García Gil. En 1948, este la ofreció al Ayuntamiento por 140.000 pesetas, justificando la venta por la precariedad de las dependencias municipales y los constantes cambios de ubicación por razones políticas.

Finalmente, en 1978, pese a cierta oposición vecinal, el consistorio se trasladó definitivamente al lugar de A Carballa. El antiguo edificio fue usado más tarde como biblioteca municipal y hoy alberga una asociación vecinal.

CÁNDUAS

CASTRO DE SINDE

La historia de la parroquia de San Martiño de Canduas se remonta a la Prehistoria. Así, la parroquia cuenta con un asentamiento fortificado de la Edad del Hierro situado en las cercanías del lugar de Sinde. Su croa, de forma casi circular, tiene unas dimensiones de 86 x 70 m de diámetro. Está delimitada en todo su perímetro por un terraplén que la separa del terreno circundante. En el lado Este y Sur aparece un foso, hoy cubierto por la vegetación, aunque perceptible desde el exterior. Hacia el Oeste de la croa hay dos antecastros de unos 70 y 50 m. Este castro se encuentra en terrenos de cultivo, es decir, no está musealizado, y su estado de conservación es bueno.

IGLESIA DE SAN MARTIÑO DE CANDUAS

La iglesia de San Martiño de Canduas fue erigida en el año 1910 alrededor de un núcleo de casas en el propio lugar de Canduas. Su orientación (Lema Suárez, 1998: 75-79) es distinta a la tradicional, ya que mira hacia el norte. La nave y la capilla lateral este están cubiertas por una bóveda de cañón ligeramente apuntada; mientras que la capilla este se cubre con falsas bóvedas de crucería.

La originalidad de esta iglesia (Lema Suárez, 1998: 75-79) se presenta en la fachada: pentagonal, construida casi íntegramente con las dovelas del hórreo de piedra del antiguo monasterio, que tenía sus orígenes en el siglo IX. En su vertical, la puerta principal, encontramos un pseudo-rosetón circular y la espadaña con vidriera simple. En las fases constructivas de la iglesia intervino, de forma destacada, el párroco Manuel Costa: en 1928 invirtió 3.030 pesetas. Sus inquietudes por estas reformas respondían al deseo de dar empleo, en las obras de cantería y albañilería, a los mendigos y desempleados que tanto abundaban en esos años.

También cuenta con una serie de vidrieras en su interior con la representación de los principales santos celebrados en la parroquia, entre otros más célebres, coronados por la vidriera del patrón, San Martiño, aún como romano. En el centro de esta serie de vidrieras encontramos una escultura representativa de Dios con el orbe en su mano izquierda y con el símbolo de la bendición en la mano derecha, dando la bienvenida a quien entra por la puerta principal, de gran tamaño y en madera original.

Los retablos y esculturas son contemporáneos, eclécticos. También contemporáneo es el campanario, hecho en granito, que contaba con una cruz en su parte superior, aunque ahora ya no existe. Está hecho de forma muy geométrica, con sillares rectangulares que le otorgan cierto carácter de torre, favoreciendo la verticalidad.

En la fachada posterior se instaló una celosía de piezas prefabricadas llamada popularmente el «cielo de Canduas», también con vidriera simple.nelaría.

CAPILLA DE FÁTIMA DE SINDE

Esta capilla fue levantada durante la posguerra, en los años 40 del siglo pasado, en granito, por mandato del párroco de Canduas, Manuel Costa Verdía. Su construcción tenía como objetivo facilitar a los vecinos de Sinde el acceso a las celebraciones religiosas, evitando así desplazamientos hasta Canduas.

Sin embargo, su estructura no resistió el paso del tiempo y pudo utilizarse pocos años. En la actualidad se encuentra semiderruida, aunque conserva elementos singulares como su arco ojival y pinturas en las bóvedas del altar. Las formas cuadradas que aún se pueden ver en la fachada recuerdan a la celosía de la iglesia de San Martiño de Canduas.

La capilla tiene planta rectangular con una única nave principal. Disponía de un coro alto sostenido sobre arcos rebajados y bóveda de cañón también rebajada. A lo largo de la pared derecha existía una serie de capillas cubiertas con semi bóveda de cañón, a las que se accedía mediante tres arcos de medio punto, aún conservados. También se mantienen los vanos que actuaban como ventanas, permitiendo la entrada de luz tanto al altar como al resto de la estancia, siempre bajo arcos de medio punto y con decoraciones geométricas donde se situaban las vidrieras.

CASA DE COLLAZO

Se levanta junto al cruceiro de los Romero. Sobre el dintel de la puerta principal aparece un semiescudo con la inscripción: «LA EDIFICÓ J.C.C. EN EL AÑO 1887». Las siglas J.C.C. corresponden al nombre de José Collazo Campos. Frente a esta casa, existía un lavadero de piedra.

CASA DE LOS ROMERO

Conocida como la Casa do Vinculeiro, es un edificio de planta rectangular con una elaborada cornisa de piedra. Son dos viviendas adosadas que comparten medianera, además de un palomar, un patio de planta octogonal y un hórreo. La parte superior, habitada, posee un escudo ovalado enmarcado por sillares; los linajes familiares representados son los Moscoso, Rodríguez de Arijón, Caamaño y Pardiñas Villardefrancos.

El edificio inferior, con una fecha inscrita en el dintel de la puerta (1660), se utiliza hoy como corte. En el árbol genealógico de la Casa de los Romero destacan (Martínez Barbeito, 1971: 158) los capitanes Martín Romero de Caamaño y Andrés Romero, que lucharon en la guerra de Portugal.

La parte más antigua tiene forma rectangular con cubierta de teja curva a dos aguas. Consta de dos plantas comunicadas por una escalera de tres tramos —hoy desaparecida—, con las estancias más privadas en el piso superior, distribuidas a través de un corredor central que conduce a la parte nueva del pazo. El estado de conservación no es muy bueno debido a que está deshabitada.

La parte «más nueva» data del siglo XIX y consiste en un volumen de dos alturas adosado al anterior, aunque se encuentra más elevado debido al desnivel del terreno. La disposición de los huecos en la fachada principal sigue un eje de simetría central marcado por el escudo de armas en la primera planta, con dos huecos a cada lado. El dintel de estos huecos está coronado por un frontón semicircular de piedra. Este material también se deja ver en las esquinas, en la línea de imposta, en el zócalo y en la cornisa, mientras que los paños están revestidos y encalados.

CASA DE XOANO

Se encuentra en un desvío entre la Casa de Collazo y la Casa de los Romero. Cuenta con dos cuerpos en forma de L. La puerta tiene gatera, con trampilla interior para los días de frío. En la cocina hay horno, mesa de piedra para el balde y cuadra para el ganado. Cuenta también con una ventana con bancos de piedra y tragaluces. La fachada estaba cubierta por un antiguo cobertizo, del cual hoy sólo queda en pie la columna de piedra que lo sostenía.

FREXUFRE

En Frexufre encontramos un antiguo puente de piedra, de la misma época que la vieja carretera de Ponteceso a Laxe. A su lado, el puente nuevo y, un poco antes por su derecha, se baja a la aldea de Frexufre, a la que se llega bajo la sombra de una bóveda de laureles.

Frexufre es conocido como el paraíso de las plantas tropicales y las flores de Canduas. Los habitantes del lugar creen que el nombre proviene de la abundancia de fresnos que había en la zona. Aún hoy se conserva un viejo y único ejemplar de este árbol.

El lugar se configura como un alineamiento rectangular de casas señoriales. Las tres primeras, hoy abandonadas, cuentan con un hórreo sobre pies, palmera y prado. La casa que posee chimenea rematada en cuatro picos y escudo es conocida como Casa de los Barreiros (Barreiro González). En el dintel de una ventana trasera figura la inscripción “Rodrigo de Leis 1764” y en el dintel de la segunda casa, “Año 186¿2? JHS MA”.

Según Leonor Alonso y Luís Giadás (1998: 137), los antiguos propietarios fueron la familia de los Leis, señores de la Casa de Mórdomo (Traba de Laxe) y de Taraio (Cerqueda, Malpica de Bergantiños). Entrelazados con las principales familias hidalgas de la Costa da Morte, eran uno de los linajes más influyentes del noroeste coruñés. El fundador del casal fue Rodrigo Sancho de Leis, hijo de Francisco Antonio de Leis Villardefrancos y Quiteria Bermúdez de Castro, bisnieto de Gonzalo Posse “El Viejo”, quien fundó la iglesia de Santo Estevo de Soesto y donde Rodrigo solicitó en 1745 que su madre fuera enterrada.

La casa de abajo, la única hoy habitada, es propietaria de los invernaderos de flor que se extienden por la pequeña finca de la ribera. En ella se conservan tres colmenares en las paredes.

No se puede abandonar Frexufre sin visitar el Coído dos Muíños. Se accede por un sendero bajo una bóveda de robles, que acompaña a un pequeño arroyo en su rápido descenso. En el interior del robledal destaca un elemento etnográfico singular: muros de contención para crear pequeñas terrazas de cultivo. Junto al río, se conserva una sucesión de molinos de agua construidos en granito. El último de ellos está situado tan cerca del mar que ya toca el agua salada.

MONASTERIO BENEDICTINO DE CANDUAS

Situado en un alto entre Laxe y Canduas, existió un monasterio benedictino. Primero de monjas (siglo IX) y después de monjes de la misma orden. Posiblemente fuese dúplice en sus inicios. Pasó a manos masculinas en tiempos del arzobispo don Lope de Mendoza, según narra el Padre Yepes en su Crónica general de San Benito. El priorato de esta parroquia sustituyó al antiguo monasterio, incorporándose a San Martín Pinario de Santiago en 1436, siendo aprobada la decisión por el papa Eugenio IV en 1442.

El monasterio, a pesar de contar con la protección de los reyes de Castilla, sufrió abusos por parte de la nobleza gallega durante el primer tercio del siglo XV. En su viaje por Galicia en 1745, el ilustrado Frei Martín Sarmiento pasó una noche en el monasterio y recogió valiosa información sobre la zona. Destacan sus notas sobre la existencia de una piedra con inscripción antigua, la relación con el monasterio de Borneiro y la descripción de la ría de Corme y Laxe, a la que denominaba “ría de Cándoas”.

Hoy en día se conserva parte de la antigua casa rectoral, construida aprovechando los sillares del monasterio, así como la “huerta del cura”. El gran hórreo del monasterio fue desmontado en los años 20 para construir la fachada de la iglesia de San Martín. Aún se conservan el palomar, la huerta y la era de piedra.


CONVENTO DE SAN PEDRO

En San Pedro, durante la Alta Edad Media, existió un convento de monjas que también era parroquial. Se dice que había unas catorce casas, y los habitantes de Valarés (Ponteceso) pertenecían a esta parroquia debido al aislamiento de otras zonas.

Su desaparición podría deberse a las razzias almorávides del año 1115, que obligaron a la población a huir hacia el interior. Las piedras del convento fueron reutilizadas por los vecinos para construir sus viviendas. Los capiteles románicos todavía decoran hoy la entrada de una de las fincas del lugar.

Existe la leyenda de que la imagen de San Pedro Papa de la parroquial de San Paio de Cundíns procedía de este convento, aunque es más probable que se trate de una estatua neoclásica del siglo XIX.


CRUCEIROS Y ELEMENTOS SINGULARES

Cruceiro de los Romero
Construido en granito. La base es una pilastra, con pedestal cuadrangular rematado en molduras semicirculares y rueda lisa. Lleva la inscripción: “De la casa de los Romero”. Tiene una mesa anexa. El fuste es octogonal con inicio cuadrado. El capitel, de forma esférica (singular en el municipio), presenta un astrágalo circular liso con chaflanes, hojas de acacia y una serpiente en la parte superior. La cruz es cuadrangular. En el anverso aparece Cristo crucificado con tres clavos, cabeza inclinada a la derecha, manos cerradas, corona de espinas, paño de pureza anudado a la derecha e inscripción INRI. En el reverso aparece la Virgen en actitud orante con las manos juntas.

Cruceiro del Igrexario
De granito. Su plataforma está enterrada. Pedestal cuadrangular. Fuste cuadrado con chaflanes decorados. Capitel esférico como el de los Romero, aunque sin decoración, coronado por un semicapi­tel cuadrangular. Cruz octogonal con remates florenzados.

Cruceiro del Campo de la Escuela
Granítico. Se encuentra en el lugar conocido como Campo do Outeiro, donde estaba la escuela de Canduas el siglo pasado. Plataforma cuadrangular de tres escalones. Pedestal cuadrangular con chaflanes. Fuste octogonal con inicio y fin cuadrados. Cruz octogonal con remates florenzados.

Cruceiro de San Martiño
De granito. Plataforma enterrada. Pedestal cúbico. Fuste octogonal con inicio cuadrado. Capitel troncocónico invertido rematado en cuadrado. Cruz octogonal con remates florenzados.

Cruceiro de Taboído
De granito. Plataforma enterrada. Pedestal circular. Fuste circular que nace de un pedestal cuadrangular liso. Capitel con astrágalo circular liso, ábaco de lados rectos y cuatro caras. Cruz cuadrangular con remates florenzados.

Cruz del Padrón
De granito. No tiene cruz ni pedestal, ya que está incrustada en una roca. El fuste es octogonal con inicio y fin cuadrados. Capitel cuadrangular moldurado con bocel y media caña. Cruz romboidal con remates florenzados y círculo central.

Cruceiro de Piquite
La cruz de piedra situada en Punta Taboído se conoce como el Cruceiro de Piquite. Fue levantada en memoria de unos pescadores fallecidos en ese lugar. Sobre “A Piquita”, Otero Cebral escribe con tintes poéticos:

“A Piquita, la insólita y hasta entristecida amiga de las estrellas y del temor al mar, amiga visitada por la sospecha y el desfallecimiento, que no te quedas en ese tu remanso y reclamo.”


FURNA DA ESCANAVADA

A lo largo de la costa cabanesa se encuentra la solitaria Furna da Escanavada. Es un acantilado de más de 50 metros de altura. Solo se puede acceder a pie caminando por las rocas de la costa o por mar, en marea baja, en bote.

MOLINOS

Este tipo de construcción está muy extendida por la geografía gallega y fue testigo de gran importancia en la vida cotidiana de los habitantes de estas tierras. Su uso es claro: era un aparato en el que los vecinos del lugar molían el grano que luego servía para hacer pan en el horno o para alimentar a los animales.

Sin embargo, también jugó un papel destacado en la vida social, ya que era un punto de encuentro para campesinos y campesinas. Al acudir a moler, solían reunirse, charlar e incluso organizar pequeñas fiestas con cantos y bailes. Era también un lugar donde los enamorados se encontraban para mantener relaciones. Todo ello quedó reflejado en una rica literatura popular, con abundantes coplas y refranes sobre estos temas, desde cuestiones amorosas hasta sátiras dirigidas al clero:

“Con el paso del tiempo estas costumbres fueron desapareciendo, ya que los molinos fueron sustituidos por mecanismos más modernos, y acabaron siendo progresivamente abandonados. Hoy en día, muchas de estas construcciones están en claro estado de deterioro. Solo unos pocos siguen funcionando gracias al cuidado de sus propietarios.

En Cabana, el tipo de molino más común es el de regato, como en el caso del Rego dos Muíños, que nace en las estribaciones de Borneiro, formado por la unión de dos pequeños arroyos en el Roncadoiro, haciendo de linde con el castro A Cidá. Es muy conocido por la gran cantidad de molinos que tuvo y aún conserva, aunque actualmente solo uno permanece en funcionamiento, cerca del inicio del sendero que discurre junto al arroyo.

Dentro de este tipo de molino de regato existen ciertas variantes, aunque responden a unas características generales. Normalmente están situados junto a un río o arroyo, aunque también hay algunos apartados de ellos. El agua se desvía de su curso natural mediante una canaleta; a veces se eleva para ganar fuerza. Esta canal conduce el agua hasta el cubo; al final hay un aliviadero para devolver el agua si es necesario, y una rejilla que impide el paso de residuos. La parte final del cubo, donde se estrecha, se llama billote. El agua al pasar acciona el rodicio, una rueda horizontal formada por cucharas o paletas, de madera o hierro, que transmite el movimiento al resto del mecanismo.

El rodicio descansa sobre la porca o mesa, una viga transversal situada en la parte inferior, mediante un eje en forma de aguijón o pincho llamado grilo. Del rodicio parte el eje vertical llamado veo o vara, que atraviesa el pie (pieza fija de piedra), y sobre este gira la moa o capa, también de piedra, que muele el grano. La zona del suelo donde se sitúa la moa se llama tremiñado.

Al final de la canal hay una pequeña compuerta, llamada pechadoiro, que al abrirse permite la entrada del agua al molino. Por la parte superior se introduce el grano en la moega o moxega, que tiene una canalita por donde cae el grano, llamada quenlla. Esta canal cuenta con una tabla llamada tenxedoira, que vibra por efecto del movimiento de la moa, facilitando así la caída del grano, que al molerse se convierte en harina y se recoge en un cajón.

Para parar el molino hay varios sistemas que bloquean la entrada de agua. Uno de los más usados consistía en colocar una tabla dentro de la moega, unida por una cuerda a la palanca del freno. Cuando la moega se vaciaba, la tabla caía, liberando el freno, que accionaba el cierre del pechadoiro, interrumpiendo el flujo del agua y deteniendo el molino.

En el municipio encontramos molinos, como el de Rellán, que poseen una rueda vertical o volante de grandes dimensiones, cuya función también es transmitir el movimiento a la moa de piedra.

Como toda máquina, el molino necesita mantenimiento y puede sufrir averías. Por ello, cada cierto tiempo es necesario picar la capa y el pie, para asegurar que la harina salga con buena calidad. La parte interior de la moa debe estar más picada y la parte exterior más fina.

En cuanto a su organización, había diferentes modelos. Algunos molinos eran de propiedad individual, y el dueño molía para los vecinos a cambio de dinero, aunque lo más habitual era que se quedase con un porcentaje del grano molido, acordado entre el molinero y el propietario del grano. También existían molinos comunitarios, con varios propietarios, y cada uno tenía asignado un turno: de mañana, tarde, noche, etc. En ocasiones, se podía comprar un turno determinado, lo que se conocía como la compra da peza.

Entre las parroquias de Borneiro y Canduas se conservan 14 molinos llamados de herederos, que evidencian la abundancia de bienes que poseían los monjes benedictinos del antiguo monasterio de Canduas. Es una pena que no se restauren estos molinos, de los cuales, como ya dijimos, solo uno ha sido rehabilitado, aunque algunos aún se conservan en la canal que enlaza con el Rego dos Muíños.

CARPINTERÍA DE RIBEIRA

Los barcos como medio de transporte

Desde muy temprano, los barcos fueron un elemento esencial de comunicación, alcanzando un gran desarrollo a lo largo de los siglos. Su importancia hizo que el conocimiento sobre su construcción se extendiera por todo el litoral gallego, dando lugar a distintos tipos de embarcaciones adaptadas a los usos de cada zona.

En Galicia, la construcción de embarcaciones cuenta con una larga tradición, y Cabana de Bergantiños no es ajena a esta realidad. Ya en el siglo XVIII existía una intensa actividad pesquera en la ría de Corme y Laxe —como mencionaba el Padre Sarmiento—, lo que generaba también la necesidad de construir barcos.


O Baladiño y los primeros astilleros

Destaca la carpintería O Baladiño, que conserva la construcción artesanal más antigua del estuario del Anllóns. Ya en el siglo XIX hay constancia de la construcción de embarcaciones en la ensenada conocida como A Telleira.

A comienzos del siglo XX, Julián Tedín Leis, que empezó en el oficio con solo doce años, impulsó de forma decisiva la actividad con la creación de un astillero que construyó grandes barcos, como el Ponteceso. El astillero cerró en la primera mitad de los años 60, ya dirigido por su hijo, Juan Tedín.

Durante la Primera Guerra Mundial (1914–1918), la demanda de madera y embarcaciones se multiplicó. Desde la parroquia de Canduas se embarcaban toneladas de madera hacia puertos europeos, y se construían múltiples barcos. La actividad fue tan intensa que se contrató a carpinteros de otras zonas, como Noia, llegándose a construir hasta tres embarcaciones simultáneamente en la playa de O Pendón.


Mujeres en la carpintería de ribera

Cabe destacar también la presencia de mujeres en este oficio, como Dolores Centeno, que trabajaba como armadora.


Los principales talleres

Durante su época de mayor esplendor, existieron en Cabana unas cinco carpinterías de ribera:

  • Hermanos Suárez Taboada (O Tecelán)
  • Roseva y O Baladiño (en As Grelas y Taboído)
  • Tedín y Antón do Chicho y su hijo (en A Telleira, junto a la playa de O Pendón)

Estos talleres se situaban cerca del mar o de los ríos, en lugares protegidos del viento. Contaban con un cobertizo de madera o piedra para trabajar bajo cubierta, además de un taller de piedra y un espacio amplio para almacenar la madera.


El proceso de construcción de una embarcación

Elección de la madera

El proceso comenzaba cuando el armador hablaba con el carpintero para encargarle una embarcación, acordando sus dimensiones y precio. El carpintero se encargaba de todo: desde la selección de la madera hasta la construcción completa del barco.

Se utilizaban principalmente maderas de roble, eucalipto y pino, seleccionadas en el monte según su forma y calidad. La madera se cortaba con hacha o tronzador, y luego se aserraba con la sierra portuguesa, operada por dos hombres, uno encima y otro debajo del tronco.

Montaje de la estructura

  • Cuadernas (de roble): compuestas por varengas, medios, sinol y sobresinol.
  • Vagras y durmientes (de eucalipto): van de proa a popa y sostienen los baos.
  • Baos (de roble o eucalipto): de babor a estribor, sujetan la cubierta y tienen forma arqueada (brusca) para facilitar la evacuación del agua a través de los imbornais.
  • Tapa trancanil (de roble): donde se encajan los barraganetes (de pino).
  • Cubierta: de tablas de pino, con cuarteis y espacio reservado para el motor y la caseta de gobierno.

Obra muerta y acabados

  • Los barraganetes llevan refuerzos (registros) inferiores y superiores, además de la tapa regala o batiola.
  • La caseta de gobierno se construye con una estructura de pino forrada de chapa marina.
  • En el interior se colocan las cornamusas (para amarre), los calzos del motor y la sobrequilla.

A continuación, se procede al banceado, es decir, al forrado del casco con tablas: cintas, cintón, rozadero, varadero y el borde de calima (en contacto con la quilla).


Calafateado y carenado

  • El calafateado consiste en rellenar las juntas con estopa y sellarlas con brea.
  • El carenado es el tratamiento de la madera para evitar la putrefacción, aplicando alquitrán en el interior y una mezcla caliente de brea, azufre y aceite en el exterior.
  • Para eliminar parásitos, se quemaba tojo bajo el casco del barco.

La botadura y su simbolismo

La botadura marcaba el final del proceso de construcción. Se rompía una botella de champán contra el casco, y según la tradición, esta debía ser llevada a una meiga para que bendijera el barco. En su interior se colocaban herraduras de caballo, imágenes religiosas o se rociaba con agua bendita. Todo ello se acompañaba de una fiesta con comida, bebida y baile.


Herramientas del carpintero de ribera

Las herramientas principales eran:

  • Martillos, mazos, sargentos (de gran tamaño)
  • Sierras (de aire, portuguesa, de arco)
  • Hachas, tronzadores
  • Garlopas, serrones, cepillos
  • Azuelas (de pie y de mano)
  • Escuadra falsa y compás de puntas (para el trazado de piezas)
  • Formones, berbiquís y palancas

Astilleros y carpinterías de ribera en Cabana de Bergantiños

Astillero Roseva

El astillero Roseva fue el único de Cabana de Bergantiños en el que se alternó la construcción de embarcaciones artesanales de madera con cascos de hierro.

Está situado en la ensenada de Cabana de Bergantiños, aprovechando la protección natural de la costa, en el delta de la desembocadura del río Anllóns. La construcción original, íntegramente de madera, se conserva como parte del antiguo astillero tradicional, al tiempo que se incorporaron dos naves modernas para la construcción de todo tipo de embarcaciones.

Se fundó en el año 1958 y, actualmente (2023), permanece inactivo.


Carpintería de ribera O Tecelán (Hermanos Suárez Taboada)

Esta carpintería de ribera nació como una sociedad familiar formada por los hermanos Marcial, Manuel y Santiago Suárez Taboada. Se fundó en el año 1973 en la zona de As Grelas, en el Lodeiro, una antigua área de aserraderos.

Anteriormente ya había en el mismo lugar un astillero, el de Basilio y Manolo Mato, que había desaparecido algún tiempo antes.

Con marea baja, todavía pueden verse pescadores con el cavaduiro o forquita buscando senrada, y sobresalen de la arena restos de cuadernas de embarcaciones podridas.

A día de hoy, la carpintería sigue activa, gestionada por Marcial Suárez Valiña, representante de la tercera generación familiar.


Carpintería de ribera O Baladiño

La carpintería O Baladiño se conserva como ejemplo tradicional de las carpinterías de ribera en las orillas del Anllóns. Se encuentra en el lugar de Taboído, en O Baladiño, y mantiene su galpón de madera y varadero también de madera, utilizados para las botaduras de embarcaciones.

Desde este enclave se disfrutan excelentes vistas de A Barra, lugar de descanso de aves, y del Monte Branco, que parece al alcance de la mano.

El astillero es propiedad de Martín Senande Vázquez, nieto de Benito Senande, fundador del taller.


Las areeiras en Canduas

Las empresas areeiras también desempeñaron un papel destacado en la parroquia de Canduas, vinculadas a la ría y a los trabajos marítimos. Estas empresas utilizaban pequeñas embarcaciones —como lanchas o gamelas— para extraer arena de A Barra y de otras playas, destinada a la construcción.

Durante el siglo XX operaban tres empresas principales:

  • Areeira de Rama (gestionada durante muchos años por Elvira de Rama)
  • Areeira de José de Daniel (en A Telleira)
  • Areeira de Antonio de Ceslao (la más reciente)

En sus inicios, el proceso era muy rudimentario: la arena se cargaba en cestas que se llevaban a la cabeza hasta las embarcaciones y se descargaban de la misma forma. Más tarde se incorporaron carretas, agilizando el transporte, y finalmente se empezaron a usar dragas embarcadas, evitando la necesidad de ir a los bancos de arena y reduciendo los daños en A Barra, lo que permitió mantener su función natural como barrera protectora.

Con el tiempo, se prohibió la extracción de arena en la ría, lo que supuso la desaparición de estas empresas.


Bibliografía consultada

  • Castro Béizana, F.X., Concello de Cabana de Bergantiños
  • Garea, F., Giadás, L. y Navarro, E. (1995), Cabana: Análisis histórica y social. Cabana de Bergantiños: Deputación da Coruña
  • Fuertes Dopico, O., Fernández Madrid, J. (2011), Estudio tipológico de la construcción tradicional de astilleros en Galicia. Instituto Juan de Herrera, Madrid
  • Lema Suárez, X. M. (1999), Arquitectura megalítica en la Costa da Morte (dólmenes y mámoas). Asociación Neira
  • Soraluce Blond, J.R., Fernández Fernández, X. (1995), Arquitecturas de la provincia de A Coruña: Cabana, Carballo, Coristanco, Laracha, Laxe, Malpica y Ponteceso. Deputación da Coruña

BORNEIRO

Castro o Castillo de Borneiro

Reconocido en 1984 por la arqueóloga Ana Mª Romero Masiá, se trata de un asentamiento fortificado de la Edad del Hierro o incluso medieval, construido sobre una formación granítica en los montes de Borneiro. La croa presenta forma ovalada (95 x 60 m) y está delimitada por un terraplén natural con abundantes afloramientos rocosos, reforzados con grandes bloques de piedra. Está rodeada por dos antecastros hacia el sur, este y oeste que fortalecen el sistema defensivo. Su estado de conservación es excelente, y aún se conservan restos de las murallas de los antecastros.


La Cidá de Borneiro

También conocido como “A Cibdá” (ciudad en castellano antiguo), es uno de los castros más antiguos de Galicia y el primero que contó con una datación científica mediante el método del carbono 14. Estuvo habitado entre los siglos VI a.C. y I d.C., con un abandono progresivo y no repentino.

Historia arqueológica

  • Descubierto en 1924 por Parga Pondal y Pérez Bustamante.
  • Primeras excavaciones en los años 30 por S. González García-Paz.
  • Nueva etapa en los años 70 por J.J. Eiroa.
  • De 1980 a 1991, tercera y más larga campaña dirigida por Ana Romero Masiá.

Actividades y modo de vida

Los habitantes se dedicaban a la agricultura, ganadería, pesca y metalurgia. Los materiales encontrados fueron depositados en el Museo Arqueológico e Histórico “Castelo de San Antón” y se agrupan en:

  • Orgánicos: Concheiros (acumulaciones de conchas) con restos de peces.
  • Metálicos: Objetos de bronce y hierro como agujas, anillos, fíbulas, herramientas, etc.
  • Cerámicos: Miles de fragmentos por campaña, moldes, crisoles, fusayolas, etc.
  • De piedra: Molinos de mano, piedras de afilar, adornos y un hacha neolítica.

Estructura y distribución

La croa, excavada en un 75 %, mide 90 x 55 m y está rodeada por murallas y fosos. Las viviendas son de planta circular, algunas con funciones anexas. Al este se encuentra el “Barrio de Extramuros”, con una gran casa ovalada y fuentes.

Elementos destacados

  • Sauna castreña: Única en las Rías Altas, confirmada en 2007 con la “Pedra Formosa”.
  • Sistema defensivo: Tres circuitos de murallas con fosos, adaptados al terreno, construidos mediante apilamiento de piedra y muros de contención.

Dolmen o Mámoa da Gándara

Conocida desde 1924, la mámoa original medía unos 15 m de diámetro y 2 m de altura, pero fue rebajada por trabajos agrícolas. Solo se conserva una losa fracturada y parte del túmulo.


Mámoas de Agranova

  • Mámoa nº1: 15 m de diámetro, 1 m de altura. Buen estado.
  • Mámoa nº2: 12 m de diámetro, 0,5 m de altura. Buen estado.
  • Mámoa nº3: 13 m de diámetro, 0,6 m de altura. Degradada por un camino de carros.
  • Mámoa nº4: 10 m de diámetro, 0,3 m de altura. Buen estado.
  • Mámoa del Cruceiro da Portela: 12 m de diámetro, 0,8 m de altura. Estado aceptable, aunque afectado por caminos próximos.

Dolmen de Dombate

Estructura

Monumento megalítico con túmulo de forma de corazón, coraza de piedras y cámara poligonal con corredor. Presenta dos fases constructivas:

  • Dombate Antiguo: Cámara pequeña con 9 ortostatos, túmulo de 10,5 m de diámetro.
  • Dombate Reciente: Cámara de 4,2 x 2,5 m y 2,9 m de altura, con siete ortostatos y gran losa superior. Corredor diferenciado con cubierta desplazada y escote en la losa de cierre.

Elementos destacados

  • Grabados y pinturas en las losas.
  • 20 idolillos con forma humana en la entrada (dioses protectores).
  • Hallazgos: herramientas, cuentas de collar, hachas, cerámica, puntas de flecha…

Historia de la investigación

  • Referencias desde el siglo XIX (Murguía, Pondal, Leisner…).
  • Excavaciones destacadas entre 1987 y 1989 por José María Bello Diéguez.
  • Descubrimiento de la superposición de dos monumentos megalíticos: Dombate Primitivo y Reciente.
  • Impulso a la teoría de la monumentalización (superposición) frente a la necroplización (acumulación en área).

Conservación y musealización

  • Cubierta provisional desde 1990 para preservar las pinturas.
  • Plan Director de la Diputación de A Coruña.
  • Concurso de ideas ganado por Francisco José Vidal Pérez (2008).
  • En 2021 se aprueba la actualización museográfica: animaciones 3D, proyecciones, realidad aumentada y app móvil.

CISTA DA INSUA

Yacimiento datado en la Edad del Bronce y destruido en 1975 debido a labores agrícolas. Tras su destrucción, fue llevada a la

casa de sus descubridores. Actualmente, se encuentra depositada en el Museo Arqueológico de A Coruña. De este monumento funerario se conservan siete losas, de las cuales cuatro presentan interesantes grabados decorativos:

  • Losa A: dos líneas paralelas en los lados largos enmarcan la pieza; una banda con cinco triángulos equidistantes sin cerrar en el vértice superior; una fila de cinco cazoletas equidistantes que coinciden aproximadamente con los vértices de los triángulos; paralelamente, una línea recta con once pequeños triángulos perpendiculares.
  • Losa B: repite la decoración de la losa A.
  • Losa C: dos filas (de 8 y 9 respectivamente) de triángulos enfrentados.
  • Losa D: repite la decoración de la losa C, pero con filas de nueve triángulos.

El arqueólogo Manuel Lestón sospecha que en el lugar donde se halló la Cista da Insua podrían existir más enterramientos subterráneos.

ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE LAS VIRTUDES DE O BRIÑO

Situada en un pequeño robledal en la parte occidental del lugar de O Briño, donde se celebra la romería el 18 de julio. La ermita presenta una planta de salón formada por un presbiterio cuadrado (5,5 m de lado) y una nave rectangular (10,6 x 5 m). Cuenta con una sacristía cuadrada adosada al muro norte del presbiterio y un pórtico exterior adosado al muro sur de la nave en su tramo medio, de forma rectangular.

En el último tramo de la nave, en su muro sur, se aprecia también la base de la torre-campanario de planta cuadrada. Los muros son de gran grosor: 1 metro en el presbiterio y casi 1,5 en la nave.

El presbiterio está cubierto por una cúpula sobre pechinas, reforzada por dos contrafuertes angulares en el muro este y uno en el muro sur. En las enjutas de la cúpula, sentados bajo arcos de medio punto y policromados, aparecen los cuatro Evangelistas con sus respectivos atributos. La sacristía está cubierta por una cúpula similar pero más pequeña y sencilla.

La nave presenta una estructura abovedada con siete arcos fajones ligeramente apuntados, apoyados directamente sobre los muros. El retablo neoclásico presenta a Santa Bárbara en la parte superior, y en la inferior a la Virgen del Carmen y a la Virgen de las Virtudes, siendo esta última la titular de la ermita.

El presbiterio se comunica con la nave mediante un gran arco triunfal ligeramente apuntado y moldurado, que arranca directamente desde el suelo sin marcar línea de imposta.

En el primer tramo de la nave se encuentran a ambos lados hornacinas excavadas profundamente en los muros, con arcos de medio punto, cada una con su propio altar pétreo de lados curvados. Actualmente están vacías, aunque antiguamente albergaban retablos.

En el tramo medio del muro norte se abre una puerta transversal adintelada. Paralelamente al muro oeste, se construyó una tribuna de madera accesible mediante escaleras adosadas a los muros oeste y sur. Estas escaleras continúan hacia la torre-campanario, aunque de manera más rústica.

La cubierta de la nave es una bóveda de cañón ligeramente apuntada, sostenida por los siete arcos fajones. Tanto esta bóveda como la cúpula de la sacristía están sin encalar, por lo que se aprecan las piezas de mampostería.

Exteriormente, la nave está cubierta por un tejado a dos aguas que se prolonga hacia el sur para cubrir el pórtico. El presbiterio, sin embargo, se cubre con un tejado centrado coronado por una linterna de tambor cilíndrico, rematada por una pequeña cúpula y un pináculo. Este tambor cuenta con cuatro arcos de medio punto que iluminan el interior a través de un óculo en el centro de la cúpula.

El pórtico exterior cuenta con una puerta en arco de medio punto en su fachada sur, cerrada con una reja de hierro.

La torre-campanario se eleva sobre una base cuadrada de cantería, sobre la que se asienta un solo cuerpo compuesto por cuatro pilares que sostienen otros tantos arcos de medio punto. Sobre este cuerpo, hay un pináculo en cada esquina y otro central que corona su forma piramidal.

La fachada occidental presenta sillares de notable grosor pero escasa longitud. Sigue el esquema clásico pentagonal, con la puerta principal adintelada, un nicho rectangular con una imagen de piedra de la Virgen de las Virtudes de estilo manierista, una ventana rectangular y una escultura de San Juan Bautista, patrón de la parroquia. A ambos lados del nicho central hay otros dos nichos con arcos en cortina que albergan las imágenes de piedra de Santiago y San Andrés. Junto a la puerta, San Pablo al norte y San Pedro al sur.

La parte más antigua de la ermita data del siglo XVI, con reminiscencias góticas tardías en el arco triunfal y las arcadas de la bóveda de la nave. Es probable que el presbiterio y la sacristía se completaran a comienzos del siglo XVIII.

riunfal e nas arcadas da bóveda da nave. É probable que o presbiterio e a sancristía se rematasen a comezos do século XVIII.lo XV

CRUCEIROS DE BORNEIRO

Destacan los cruceros de la parroquia de Borneiro por ser giratorios. Junto al camino que une la aldea de Borneiro con la iglesia parroquial de San Xoán, se encuentra una sencilla cruz sin ningún ornamento, pero con una particularidad: su parte superior, es decir, la cruz, puede girar lateralmente. Era costumbre hacerlo para pedir un cambio de viento o de tiempo, como forma de ejercer dominio sobre la naturaleza a través de la religión, en beneficio de las cosechas.

En Roncadoiro se localizaba una pequeña cruz con la misma propiedad, dibujada por Castelao en su obra As cruces de pedra na Galiza, de cabeza ensanchada y tosca, con pequeñas cruces grabadas en los brazos y en la parte superior. Según el propio Castelao, «una cruz que conviene citar como muy antigua, aunque su antigüedad sea hipotética, es la que se ve en Roncadoiro -feligresía de Borneiro y municipio coruñés de Cabana-. Esta cruz es giratoria y su hechura, de cabeza ensanchada y larga, hace pensar que se trata de un monumento antiguo, quizá recortado más tarde. Por su condición de piedra giratoria, el pueblo le atribuye virtudes milagrosas».

Desgraciadamente, esta cruz que giraba sobre una piedra desapareció con el vertedero instalado junto al puente del río dos Muíños, perdiéndose así una de las joyas etnográficas de Borneiro.

Además de estos cruceros giratorios, hay otros dos en Vilaseco. En uno de ellos, la cruz está cementada para evitar su robo. La otra, sin decoración alguna, puede girar completamente.

En el robledal de Briño se encuentra uno de los cruceros más antiguos de Galicia. En su pedestal figura una inscripción: «Se retocó, trasladó y pintó siendo cura párroco Francisco Lema Martínez, natural de esta parroquia. Año 1899». Esta inscripción da testimonio de la costumbre de trasladar los cruceros de lugar. No obstante, su fecha de construcción aparece en la parte superior: 1662.

MATILDE VILARIÑO POSE

Matilde Vilariño Pose nació el 12 de marzo de 1944 en Dombate, parroquia de Borneiro, en el municipio de Cabana de Bergantiños. A los tres años ya recitaba versos de García Lorca y escribe poesía desde que era una niña. Rosalía de Castro y Yolanda Castaño son sus poetas favoritas. Además, también dedica parte de su tiempo a la pintura.

En 2018 publicó su primer poemario, Poemas que non foron ó lume, que recoge 104 poemas escritos entre 2010 y 2018. Este libro salió a la luz después de participar en un programa de televisión, donde comenzó a recitar públicamente sus textos gracias al apoyo de sus nietos Jorge y Eloy, especialmente de este último.

En 2022 publicó su segundo libro, Na lingua que eu falo, con recuerdos y memorias de carácter costumbrista y con un enfoque también pseudo-biográfico, aunque no estructurado por anualidades.

ELOY MATO RIAL

Eloy Mato Rial nació el 8 de febrero de 2001 en Dombate, Borneiro, en el municipio de Cabana de Bergantiños. Estudió en el CPI As Revoltas, donde también asistió a clases municipales de teatro con Silvia Losada, participando en obras como O Xuíz dos Divorcios y O restaurante Farruco.

Desde los seis años recibe clases de piano con el profesor Herminio en la Casa de la Cultura de Cabana. En 2010 comienza a tocar piezas tradicionales con un teclado en el grupo “Lúa Chea de San Xoán”, fundado por su padre Fernando Mato. Actualmente continúa en este grupo, hoy llamado “O Son do Castro”, tocando la gaita y el acordeón.

Amplió sus estudios musicales en Baio con Tatiana Pankratova y posteriormente en acordeón con Fernando Fraga, de la Escuela de Música de Cee. También recibió nociones de acordeón con Xosé Manuel Mourín.

Cursó bachillerato en el IES Maximino Romero de Lema y estudió un ciclo superior de Diseño en Fabricación Mecánica en Ferrol. Actualmente (2023) está cursando Mecatrónica Industrial. A pesar de su formación técnica, nunca dejó la música.

Participó en festivales como Festiletras do Couto o As nosas músicas, acompañando con música de fondo actos y entregas de premios. En 2022 ganó el primer premio en el concurso de acordeón en Ponferrada en la modalidad “Varieté”, interpretando las piezas Jotaerre e Indiffèrence.

También actuó como gaitero con el grupo tradicional “Queiroa” de Sada en el Festival del Mundo Celta de Ortigueira. Actualmente continúa tocando el acordeón e investigando en el sistema basseti para interpretar piezas clásicas con la mano izquierda.

MANUEL LEMA OTERO

Manuel Lema Otero nació el 4 de junio de 1916 en el lugar de Borneiro, en una familia de labradores de clase media. Sus padres fueron Concepción Otero y Rafael Lema. Desde pequeño compaginaba los estudios con la ayuda en el campo. La falta de clases de dibujo lo motivó a iniciarse como pintor autodidacta.

Construyó un taller al aire libre para realizar experimentos, entre ellos una incubadora que patentó (nº 158.277), lo que le valió el apodo de “el hombre de los pollitos”. También inventó un sistema de detección de incendios y fabricaba juguetes mecánicos.

A pesar de trabajar toda su vida como agricultor, destacó como pintor naïf. En el concurso de Arte Naïf de 1981 convocado por la Fundación Barrié de la Maza, presentó 10 obras, entre ellas: O Gran XuízoA batalla do EbroSanta CompañaAutorretrato… obteniendo el primer premio con A batalla do Ebro y un premio de 200.000 pesetas.

Su obra fue expuesta en la Sala de la Delegación Provincial de Cultura de A Coruña, y posteriormente en museos de Pontevedra, Vigo, Lugo, Ourense y Santiago.

Fue homenajeado en Borneiro y en el Día das Letras Galegas de 1983 realizó una exposición conjunta con Xurxo Martiño. En 1985 ofreció una conferencia sobre arte naïf y mantuvo un encuentro con el alumnado del colegio As Revoltas de Cabana. En 1988 participó en la exposición organizada por la Asociación Cultural Río Anllóns de Ponteceso.

Póstumamente, su obra estuvo presente en 1994 en la Asociación Cultural Monte Branco y en 1998 en la I Mostra de Creación Plástica da Costa da Morte.

Manuel Lema falleció el 6 de agosto de 1991 y está enterrado en el cementerio parroquial de San Xoán de Borneiro.

MINA DO CALDEIRO

Se trata de una mina de adscripción cultural indeterminada. Se presenta como un corte situado en la parte baja de la ladera que se observa frente al castro de Borneiro. Tiene unas dimensiones de 150 metros de largo, 20 de ancho y 6 de profundidad.

En la parte alta presenta una sección transversal en forma de «V»; en la parte baja, cerca del rego dos Muíños, forma un gran semicírculo. Su utilidad fue la extracción de recursos primarios.

Se trata de una mina muy similar a las explotadas a lo largo del noroeste peninsular durante la ocupación romana, por lo que su datación podría corresponder a esa época o incluso a la etapa castreña.

ANOS

ANOS

Castro Guisande o de Anos

Se alza en los límites de terrenos de cultivo y monte bajo. Cuenta con una amplia croa y antecastros defensivos. La croa es ovalada, de unos 63 metros de largo y 52 de ancho. En el interior de la croa puede observarse otro recinto más elevado de 40 metros de largo y 27 de ancho.

De forma concéntrica y desde la croa, se desarrolla un antecastro con mayor desarrollo en los lados Sur y Este. Las partes defensivas del antecastro se sitúan en terrenos de cultivo, por lo que están bastante deterioradas. El resto del conjunto presenta un buen estado de conservación.

En cuanto a los hallazgos, se encontró un objeto cónico con inscripciones cuyo paradero es actualmente desconocido. La leyenda cuenta que los moros tendieron una viga de oro subterránea entre el castro Guisande y el Castro de Borneiro.

Castro do Piñeiro

Está situado en terrenos de monte bajo y cuenta con la particularidad de poseer una croa circular de unos 50 metros de diámetro. La croa se defiende con un parapeto de alturas variables, desde 1 metro hasta 8, y un foso en los lados Sur y Este. El estado de conservación es excelente.

San Estevo de Anos

La iglesia tiene una cronología inicial de finales del siglo XII y comienzos del XIII, siendo de estilo románico original. Ha sufrido diversas remodelaciones barrocas.

Consta de una única nave con dos dependencias en la cabecera: la capilla mayor y la sacristía, ambas de planta rectangular. La capilla mayor está cubierta con una bóveda de cañón reforzada por un arco fajón volteado sobre semicolumnas adosadas. La sacristía, situada al norte, cuenta con una bóveda de cañón de cantería reforzada con tres arcos fajones volteados sobre ménsulas.

El paso de la nave a la capilla mayor se realiza mediante un arco triunfal sobre semicolumnas adosadas, cuyos capiteles son de tipo vegetal, mostrando el desbaste románico característico.

El exterior está formado por muros de cantería, excepto en la sacristía, que son de mampostería encintada; en el muro sur se conservan siete canzorros de su ábside cuadrada. La fachada principal presenta en la puerta una hornacina con la imagen pétrea de San Estevo, un pequeño vano rectangular y una sencilla espadaña.

El cruceiro está compuesto por granito y hormigón, con una plataforma cuadrangular de dos gradas y un pedestal rematado con chaflanes. Posee una mesa adosada para la colocación del Sacramento durante las procesiones. El capitel es corintio, con hojas de ápice grueso y redondeado, y una cruz rectangular con un Cristo crucificado de tres clavos en el anverso, y en el reverso, la Virgen con gesto afligido.

Capela do Espiño (Eirita)

El atrio cuenta con unos particulares bancos adosados a la pared que lo delimita. El templo tiene planta de salón, formada por una capilla mayor y una nave rectangular. Los muros están construidos en cantería y mampostería, con sillares sólo en las esquinas y en los marcos de los vanos.

El ábside cuadrado sobresale volumétricamente del conjunto, con una cubierta a cuatro aguas coronada por una cruz pétrea. En el interior hay una extraña bóveda de cañón volteada sobre los propios muros, donde los laterales están ordenados con seis arcos de medio punto adosados.

La fachada presenta en su eje central la puerta principal, rematada en un arco de medio punto de grandes dovelas, un óculo para aireación e iluminación interior y una espadaña. Fue construida alrededor de 1545, según una inscripción situada en un pilar del arco triunfal.

La capilla perteneció al pazo anexo del señor Marqués de la Sierra, el cual fue abandonado y posteriormente destruido, al igual que la capilla, que fue reconstruida en 1988. La romería se celebra el 22 de septiembre en honor de la Asunción.

Capela de San Roque da Ermida

Aunque el santuario actual fue construido a mediados del siglo XVIII, algunos documentos medievales ya hacen alusión a la existencia de una ermita de San Roque en este lugar, lo que lleva a pensar que el edificio sufrió diversas modificaciones a lo largo de los siglos. Un ejemplo es la inscripción del banco del retablo, donde se dice que el santuario fue construido en 1675 por el licenciado Francisco Blanco, rector de Anos y Cundíns.

Tiene planta de salón, con presbiterio y nave rectangular. La capilla mayor está cubierta por una bóveda de crucería nervada con una única clave central, volteada sobre ménsulas angulares, y se sitúa a mayor altura que la nave en volumen. Ambos espacios se comunican mediante un arco triunfal de medio punto volteado sobre pilastras.

La capilla mayor tiene una cubierta a cuatro aguas rematada con un pináculo en cada esquina, mientras que la nave tiene una cubierta a dos aguas. En el eje central de la fachada se dispone una puerta adintelada, una ventana estrecha y una espadaña de cemento compuesta por un único cuerpo con dos machones y un arco rebajado entre ellos.

Los muros son de mampostería, revestidos y pintados de blanco, salvo en la bóveda, las esquinas y los vanos, donde se muestran sillares. En el interior, presidiendo el santuario en el muro del testero de la capilla mayor, se encuentra un pequeño retablo-tabernáculo de características barrocas, destacando las columnas con capiteles jónicos. En sus fustes y astrágalos aparecen cabezas humanas de cuyas bocas salen vides que envuelven la parte central, asemejándose a las espirales de las columnas salomónicas.

A regheifa está na mecar

A regheita esta na mesa.
Era de pan barolento.
Ronda, queridiña, ronda.
Ronda que érde-lo tempo.

A regheita está na mesa.
Era de pan barutado
que o barutou a novia
Coas caínzas do carro.

A regheifa é bonita.
Era de pan de senteo.
O muíño que a muíu
non ten rodisio nin beo.

Canto de Nadal: “La Virgen va caminando»
Caminando la Virgen María
en compaña san José.

Los caminos eran larghos.
Tantas tatighas traían.
El niño tenía sede.
A su madre le decía.

Calla, hijo de mi vida.
Calla, hijo de mi bien,
que los ríos pasan turbios
y no se puede beber.

Y un poquito más alante
hay un verde naranjal
que lo ghuarda un pobre siegho,
siegho ue la luz no ve.

Siegho, dáme una naranja
para este niño beber,
que los ríos pasan turbios
y no se puede beber.

Pase usted, buena señora,
coja las que quiera usted.
Cogió una para el niño
y otra para San José.

Y otra es para la Virgen,
para la Virgen olé.
Mientras la Virgen cogia,
el siegho empesó a ver.

Quien sería esa señora
que me ha hecho tanto bien?
Era la Virgen, doncella,
con el Niño y San José.

“A Belen camina”
A Belén camina
la Virgen María.
San José llevaba
en su compania.

Era amante firme.
No era de olvidar.
Fueron caminando
y luegho encontraron
a dos pasajeros
y les perghuntaron
si para Belén
si hay mucho que andar.

Respondieron ellos.
Quisieron saber:
un hombre de noche
Con una mujer.
Era amante firme.
No era de olvidar.

No la llevo hurtada
ni mal maginada,
que es esposa mia,
querida y amada.
No la llevo hurtada.
Ni, mal maginada.

Fueron caminando
y luego encontraron
a un portal viejo
muy mal preparado.
Hicieron concepto.
Alí se quedaron.

Acuéstate, amante,
Si vienes cansado
por mi no tengas
pena ni cuidado.
Si la hora llega,
serás avisado.

A la medianoche
ha nasido un niño
entre paja y hierbas
Sin otro animo.
Era el rey del cielo
que viene a reinar.

Mande o aghinaldo,
señora, por Dios,
que es el nasimiento
del hijo de Dios.
Que Dios lo ha dado
para dar a nós.


Poema: “Comeches aquela noite”

Dicialle a nai ao seu tío:
Comeches aquela noite,
aqui na pedra do lar,
como un coche de Boimente.
Lástima de non estalar!
E ordenaron de machar el e mais
Os compañeiros da parroquia,


En Carballo co criado
volveron as bestas pa tras.
Na taberna o que pediches
Costoume vinte reás.

Dendes de Carballo á Cruña
oito leguas costa arriba.
Ti moi dreito parolando
i eu comendo saliva.

Un pouquiño máis adiante
tres patacóns me pediches
pra unha libra de pan
que sin escote comiches.

Xunto do cabalo branco
cheghamos ó escureser.
O primeiro que fixeches
foi pedir de comer.

Deches en pedir pulpo,
polo, ovos e touciño,
molete, roscas, café,
mais catro netos de viño.

Aló de noite na trapa
tocáche-lo cornetín.
O que comeras de día
botáchelo sobre min.


Preguntaches pola piesa
que é do irmán do calleiro.
Caeches polo burato
con cabeza e con traseiro.

Acudiuo cabalo branco.
Sacoute cunhas cadeas.
Lavoute nunha maseira
Como se lavan as meas.

BIBLIOGRAFÍA
Kirk Martínez, O. e Díaz Carro, P (2012), Cancioneiro de Cabana de Bergantiños, Cabana
de Bergantiños.
Garea, F., Giadás, L. e Navarro, E. (1995), Cabana: Análise histórica e social, Cabana de
Bergantiños; Deputación da Coruña.